Praxis de una Cuba que anda de amiga por el mundo

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Más de dos mil 700 trabajadores de la salud de la provincia de Granma se encuentran prestando servicios en la república Bolivariana de Venezuela. En esa nación sudamericana los granmenses han puesto en alto el prestigio de nuestra medicina con la realización de un trabajo que sólo busca elevar la calidad de vida de los venezolanos.

Como todas las provincias cubanas Granma hace grandes aportes a la prestación de servicios médicos en otras latitudes. Hoy la provincia tiene 3900 colaboradores en 57 países, y de ellos 2794 están en tierra venezolana.

Entre los colaboradores granmenses que han asistido a la población de Venezuela está Reinaldo Milañés Díaz, licenciado en psicología que por varios años dirigió el programa de sangre en el municipio Bayamo, capital de Granma.

Entre los colaboradores granmenses que han asistido a la población de Venezuela está Reinaldo Milañés Díaz, licenciado en psicología que por varios años dirigió el programa de sangre en el municipio Bayamo, capital de Granma. Entre sus méritos laborales cuentan sus misiones internacionalistas, extendiendo al mundo el proyecto de salud que Cuba defiende como una de sus conquistas sociales.

Recientemente llegó de la república Bolivariana de Venezuela, acumulando miles de experiencias que hablan de la misión cubana en la hermana nación. Recuerda que “ unos días antes de retornar a la patria la situación político social de la tierra venezolana se veía amenazada con las acciones difamatorias y de desestabilización emprendidas por el gobierno de Estados Unidos y la derecha venezolana. Como parte de las mismas se afectó el servicio eléctrico allí y por tanto se afectaron otros servicios básicos como la salud.”

Sin embargo, aseguró el licenciado, los cubanos se mantuvieron en sus puestos, asistiendo al pueblo con alternativas que salían muchas veces de su propio ingenio. Se trataba de no privar a los más necesitados de la medicina y de mantener ese logro por encima de cualquier adversidad.

Así se lograron establecer miles de consultas médicas y se hizo el casa a casa para atender a los pacientes de sectores más vulnerables como niños desnutridos, ancianos, pacientes diabéticos, hipertensos, embarazadas, a los cuales se les llevaba incluso el medicamento necesario son que les costara un solo centavo.

Licenciada en laboratorio clínico Mailín Matos Martínez.

Historias similares hace la licenciada en laboratorio clínico Mailín Matos Martínez, quien por dos años y siete meses cumplió misión en el estado de Zulia.

“Estoy orgullosa y feliz de haber formado parte de esta misión, sobre todo por como ayudamos a los más desfavorecidos. “ Dijo la internacionalista.

“Yo estuve en un lugar de extrema pobreza y ver cómo los niños van cambiando su modo de vida cuando haces promoción de salud, ver cómo as familias aprenden a llevar una vida más higiénica y adquieren cultura médica, es algo que me gratifica, porque eso es calidad de vida.”

“Nosotros hacíamos el casa a casa para promover salud y velar por los que no podían llegar hasta el CDI por alguna limitación. Incluso llegamos hasta algunos que apoyaban la derecha y no le cobrábamos nada por el servicio…Ellos siempre expresaban su gratitud. Aún después de mi regreso a Cuba algunos se comunican conmigo y dicen que esta misión cubana no debe terminar porque reconocen en ella una misión de mucho valor para los más necesitados y desfavorecidos.”

En la nación sudamericana nuestro trabajadores de la salud realizan millones de consultas en Centros de Diagnóstico Integral, efectúan dispensarización y prevención de salud en las comunas, apoyan a sectores vulnerables y dignifican servicios secundarios, destacando por ejemplo el programa de oftalmología a través del cual miles han recuperado la vista.

Julio Rafael Cruz Garcés, licenciado en optometría y óptica que trabajó en el estado de Apure como asesor de óptica.

Sobre el tema también da fe Julio Rafael Cruz Garcés, licenciado en optometría y óptica que trabajó en el estado de Apure como asesor de óptica.

Cruz Garcés recuerda entre sus experiencias más enriquecedoras las veces que acudió a la comunidad para dispensarizar a los pacientes que casi habían perdido la visión, hasta los cuales nunca había llegado un galeno. También recuerda las muestras de cariño de muchos que, tras una operación de glaucoma o catarata recuperaban la vista, sin antes haber tenido muchas esperanzas.

Se trata de una labor loable en función de la calidad de vida del ser humano, praxis de una Cuba que anda de amiga por el mundo.

Katiuska León Borrero

Periodista y conductora de programas informativos y variados en CNC TV. Licenciada en Comunicación Social por Universidad de Oriente.

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