Bayamo y su fiesta mejor

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La Fiesta de la Cubanía cumple ya 25 años de creada en su contexto crecieron sueños y echaron raíces elementos esenciales de cubanidad muchos de ellos nacidos en el Bayamo mestizo que acrisoló la nación y acoge cada año este jubileo devenido agasajo mayor por nuestra cultura.

Cuentan que la primera edición de la cita vio la luz gracias al voluntariado de muchos intelectuales granmenses y a donativos de agrupaciones como La Original de Manzanillo; ellos respondían así a la convocatoria de la Casa de la Nacionalidad Cubana con la certeza de que ese sería siempre el mejor modo de honrar nuestra génesis.

Entonces soltó amarras el festejo; creció y empezó a anidar entre la gente que ya le espera en cada octubre, que se enorgullece por quienes nos visitan y por el Himno de Bayamo, Carlos Manuel de Céspedes, Perucho Figueredo, por la Quema gloriosa de la ciudad, la Filarmónica, el teatro, el casabe, las rosquitas, los coches, el coro, la primera canción trovadoresca cubana, la catedral y un sinfín de sucesos, personalidades, costumbres, sitios, credos y culturas conformadoras de lo que llamamos cubanía.

Y quizás por esas razones o por desempolvarnos virtudes, corajes, anhelos, batallas y apegos que van en nosotros se hizo imprescindible esta celebración tan criolla, tan honda y tan propia como nuestras artes e historia.

A las puertas de su venidera jornada se precisa continuar ampliando el diapasón de su convocatoria a países latinoamericanos y caribeños, mostrar en sus encuentros reflexivos mayor número de acciones provenientes de las principales instituciones de investigación social en Cuba, sincronizar

actividades del programa general de modo que los interesados en varias propuestas puedan acceder a ellas sin que coincidan en horarios, promocionar cada espacio desde la propia celebración a través de pantalla digital y Radio Base ubicadas en el centro urbano de la ciudad de modo que invitados, participantes e interesados conozcan horarios de presentación y realización de espacios.

De ese modo también crecerá para bien la Fiesta que nos distingue y convoca a juntarnos cual ramas diversas de un mismo árbol y que no es otro que aquel mismo llamado que alguna vez nos hiciera el ilustre patricio Carlos Manuel de Céspedes cuando -más allá de razas, credos, procedencias y culturas- nos instó a luchar juntos como hermanos.

Jacqueline Pérez

Graduada de Periodismo en la Universidad de Oriente. Actualmente periodista en CNC TV Granma y corresponsal nacional de cultura para el Sistema Informativo de la Televisión Cubana.

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