Olguita-Sanz

Una voz grave, musical, dulce y familiar para los oyentes habituales de Radio Bayamo, ha hecho silencio desde octubre último. Al preguntarle ¿quién es Olguita Sanz?, responde: «Fui tantas cosas y no soy nada…»

Un accidente cerebrovascular la aleja de los micrófonos de la CMKX, emisora de la provincia Granma, en la porción sur oriental de Cuba.

Mediante una llamada telefónica, fue pactada la entrevista con ella, para el atardecer de un sábado reciente, realizada en la sala de su hogar, acomodados en amplias y mullidas butacas tapizadas con tela de damasco, solo interrumpidos de cuando en cuando por los ladridos del perro de la casa, insistente en llamar la atención de la entrevistada y el entrevistador.

Lleva ancho y largo vestido. Calza zapatos bajos. Pequeñas y abundantes gotas de sudor en la frente y las mejillas –a causa de un fuerte estado gripal, asegura- amenazan con arruinarle el maquillaje, sin conseguirlo.

Al preguntarle ¿quién es Olguita Sanz?, responde:

– Una bayamesa residente en el número 210 de la calle Quinta del reparto El Valle, en la ciudad de Bayamo.

Aunque puede, plantea, facilitar su currículum en soporte digital, para evitar esa parte de la presentación, dice la edad sin sonrojo: 53 años. Y añade: licenciada en Comunicación Social, locutora de primer nivel y directora de programas de radio, vicepresidenta del Consejo Artístico de la emisora Radio Bayamo; jefa de la Cátedra de Locución de la radio en Granma, miembro del Tribunal nacional territorial de evaluación de locutores de las provincias orientales, profesora de locutores, integrante de la Unión de escritores y artistas de Cuba (Uneac). Artista de Mérito de la Radio Cubana. Premio nacional de radio. Micrófono de la radio y sello 90 aniversario de la radio cubana. Medalla Raúl Gómez García.

-Fui tantas cosas y no soy nada-, dice con voz quebrada.

-No digas eso

-Soy un guiñapillo. Y a renglón seguido. -No te preocupes, tengo la autoestima alta. ¿A ver, qué más quieres saber?

-Quiero saber cómo llegaste a la radio.

-Por accidente. Nunca tuve en mis planes ser artista ni mucho menos.  Porque termino el preuniversitario y no me gusta la carrera que me otorgan. Siempre me gustó estudiar Filología.

No recuerdo qué especialidad me otorgaron… Hace tantos años.

Me quedé en la casa. Una tía mía, quien trabajaba en el departamento de Contabilidad de Radio Bayamo, me dice que había una plaza desocupada en la fonoteca y entré a la fonoteca, después fui redactora, luego pasé a locución, me evalúo y paso a desempeñarme como locutora.

-¿Puedes precisar cuándo?

-¿Desde el 81, mami? –pregunta a su progenitora y añade: papi murió… en el 81. Sí, ese año comencé a hacer locución.

“Hacíamos programas dramatizados, cuentos, novelas. Un buen día Lapinell, Rafael Lapinell, me llamó para dar lectura a una sección de la Federación (de Mujeres Cubanas) del programa llamado Granma, ustedes y nosotros, le gustó mi voz y la forma en que lo hice y cada vez que tenía oportunidad me permitía hacer locución, así fui perdiéndole miedo al micrófono, también con una sección al parecer sencilla, pero muy seria, Servicio Social”.

Olguita Sanz asevera: “El micrófono es algo para respetar. En treinta y tantos años, nunca dejé de ponerme nerviosa, porque es inevitable. Grabar es fácil, porque si te equivocas, rectificas, pero en vivo no”.

-¿De los programas que has hecho cuáles recuerdas con mayor cariño?

-Quizás a otra persona le resulte difícil contestar esa pregunta. En mi caso me puedo dar el lujo de decir que a Olguita Sanz le gustaban todos los programas que hice, porque se me dio la posibilidad de hacer todo lo que yo deseaba, desde infantiles hasta un noticiero, entrevistas, programas humorísticos, musicales, dramatizados, como actriz.

“Hice programas como Serpentina, que la gente lo recuerda con mucho cariño, Antes de ir a la mesa, de facilitación social; tuve la posibilidad de desdoblarme con el programa de variedades Buenos días Bayamo, de lunes a sábado, de 7 a 10 de la mañana.

“Yo no descansaba ningún día. De domingo a domingo trabajaba en Radio Ciudad Monumento y teníamos la peña con los artistas del club de trovadores Pimpo la O. “En Radio Ciudad Monumento tengo la posibilidad de dirigir el juvenil de12 y media a 1.00 de la tarde, Parada joven. También, programas dramatizados como El cuento, Cuenta Linda, que me encantó. Comenzó con Raida Alfonso y yo la acompañaba poniéndoles voces a los personajes de los cuentos. Hice decenas de personajes, recuerdo el Conejito Feliz, el que le decía a sus amiguitos, cepíllense bien los dientes; Pelusín del Monte…

“La de Cuenta Linda es una historia muy bonita: me decían: oiga, usted es vieja. Es que a la radio se entra, por lo general, joven, muy joven, yo entré de 18 años”.

Olguita-Sanz3 -¿La radio?

-El amor de mi vida. Con este tercer accidente cerebrovascular he perdido tres cosas importantes: Uno, el micrófono, la locución, que me encanta; dos, que ya no oigo radio, porque escucharla me deprime, me pone muy mal, y tres, que no me puedo poner tacones, que eran mi vida.

-Hablas bien –le comento.

-Hablo contigo ahora y lo hago normal, pero para el reglamento como locutora, no cumplo los parámetros.

La radio es estresante. Este fue mi último carnaval.

“Y hablando de carnaval, recuerdo que hace ocho años estábamos transmitiendo Serpentina y al ir a entrar a la cabina, Leticia Alegre me dice, no entres, y me desplomé, supe que mi abuela, que estaba ingresada grave desde la noche anterior, había muerto.

“A partir de ahí sentí que mi vida cambió un poco en todos los sentidos, porque tengo a mi madre biológica, pero no tengo hijos, Tengo una familia muy unida que me quiere, me apoya, me respeta y me malcría. Eso fue miércoles y el viernes tuve que empezar a trabajar en Serpentina otra vez. Lo hice con el dolor más grande, inmenso, y tuve que reírme, hacer reír a la gente, transmitirles alegría.

-¿Tópalo, tópalo, en Serpentina?

-No significa nada. Un día se nos ocurrió, a José Rodríguez y a mí. En lo adelante nos miramos y ya.

“En el hospital, mientras me pasaban por la comisión de peritaje, me decían: te vamos a jubilar, pero quién va a hacer Serpentina el año que viene”.

-¿Cuándo no estabas en cabina, qué te gustaba hacer?

– Sentarme en un parque a mirar a la gente pasar; ir a la fonoteca, leer, buscar materiales para escribir programas, navegar en internet, escribir ideas en una libreta. Al llegar a la casa, ponerme a trajinar y después a escribir hasta la madrugada.

Olguita-Sanz2

-¿Televisión?

-Hice algo en televisión, pero no me llamó la atención. No nací para eso. No me sentía tan cómoda como me siento en la radio.

Anochece. Olguita Sanz toma la pequeña grabadora del brazo de la butaca donde ha permanecido todo el tiempo, lo pone frente a sus labios a manera de micrófono y dice:

“Estoy muy agradecida al telecentro de Granma, porque cuando estaba muy enferma, me llamaban para saber de mí e informar a los televidentes sobre mi estado de salud.

“Para mí esta entrevista es un alto reconocimiento. Les agradezco sinceramente, porque me han tenido en cuenta.

“He sido locutora durante 35 años. Doy gracias a todo mi pueblo por haberme seguido. Doy gracias a todo mi pueblo por las preocupaciones ante mi enfermedad. Gracias a todos una vez más y me siento muy feliz de haber compartido con ustedes las alegrías y las penas desde sus rincones y desde las grandes plazas. Los amo a todos y felicidades para todos mis colegas en el Día del locutor”.

Comparte

8 comentarios en «Olguita Sanz: El micrófono es algo para respetar»

  1. bello ese comentario, de verdad es una de las grandes ,locutoras de nuestra provincia, le deseo mucha salud, aunque no le estemos oyendo le echaremos de menos.

  2. Fombe te quedó muy bonita la entrevista a Olguita, y precisamente en este día, en que reconocemos sus valores como la Mejor Locutora de la Radio en Granma.

  3. Olguita es una persona muy especial para mis hijos ya q hacia como la abuela cucusa y siempre la recuerdan con ese personaje tan lindo te queremos mucho .Esto es poco tu te mereces mucho mas tal como eres Besosssss.

  4. Exelente articulo, les agradezco mucho ese reconocimiento a esta extraordinaria actriz, quien pasó la mayor parte de su tiempo dando lo mejor de si a nuestro pueblo. Y tambien les comento que es un pilar fundamental en la familia, pues ha entragado mucho a nuestra educación, formación espiritual, humana y profesional. Mimi querida estoy orgulloso de ti.

  5. Estimados lectores, gracias, en primer lugar en nombre de OlguitaSanz, y en el mío, por sus comentarios. Sí, Olguita Sanz se merece el cariño, respeto y admiración de generaciones de radioyentes en la provincia de Granma y otros lugares del país, en los cuales se escucha Radio Bayamo.

  6. De olguita tengo mi más bello recuerdo de mi infancia fue tan linda conmigo,cariñosa eres una persona muy especial para mí olguita ojalá y te pudieran transmitir este comentario te quiero mucho y siempre voy a hacer una de las niñas de cuenta linda un beso

  7. Hace unos días un amigo me facilitó una mención con la voz de Olguita Sanz. Sabía que tenía una voz increíble porque desde hace varios años la escucho, pero en verdad desde ese momento tengo un pensamiento nunca he escuchado una voz tan dulce, agradable y que llena el micrófono.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dos × tres =