Caracas, 11 dic (PL) Medios de comunicación venezolanos difunden hoy el mensaje del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, al presidente de este país suramericano, Nicolás Maduro, por su discurso tras las elecciones parlamentarias del pasado domingo.

Luego de reconocer inmediatamente el resultado de la consulta (en la cual la derecha obtuvo la mayoría parlamentaria), Maduro llamó a las fuerzas de izquierda del país al análisis exhaustivo y a la renovación de la Revolución bolivariana, iniciada por el fallecido mandatario Hugo Chávez hace 17 años.

Esa actitud mereció la felicitación del líder cubano, quien consideró el discurso del venezolano como brillante y valiente y de esa manera se unió a una serie de opiniones similares emitidas en los últimos días por jefes de Estado e importantes políticos de varios países latinoamericanos.

Fidel Castro se refirió, además, a la tradición revolucionaria venezolana, en cuya cúspide ubicó a Simón Bolívar y a Chávez, a quien consideró continuador de las ideas del Libertador de América.

También enalteció en su mensaje los logros de este país suramericano en materia social desde el advenimiento de la Revolución bolivariana, entre los cuales mencionó a la mayor y más moderna red de escuelas públicas del mundo y a los centros de asistencia médica gratuita.

El líder cubano afirmó que la historia debe dejar constancia de los humildes como posibilitadores del disfrute y aprovechamiento de los alimentos, las medicinas, la educación, la seguridad y las viviendas, y cuestionó si la oligarquía es conocedora de ello.

Después de la jornada electoral del 6 de diciembre, varios jefes de Estado latinoamericanos y caribeños expresaron su respaldo a la Revolución bolivariana, entre ellos el boliviano Evo Morales, el nicaragüense Daniel Ortega y el cubano Raúl Castro.

Desde hace más de una década, Venezuela constituye uno de los pilares de la unidad lograda en la región.

A continuación reproducimos el mensaje íntegro:

Querido Nicolás:

Me uno a la opinión unánime de los que te han felicitado por tu brillante y valiente discurso la noche del 6 de diciembre, apenas se conoció el veredicto de las urnas.

En la historia del mundo, el más alto nivel de gloria política que podía alcanzar un revolucionario correspondió al ilustre combatiente venezolano y Libertador de América, Simón Bolívar, cuyo nombre no pertenece ya solo a ese hermano país, sino a todos los pueblos de América Latina.

Otro oficial venezolano de pura estirpe, Hugo Chávez, lo comprendió, admiró y luchó por sus ideas hasta el último minuto de su vida. Desde niño, cuando asistía a la escuela primaria, en la patria donde los herederos pobres de Bolívar tenían también que trabajar para ayudar al sustento familiar, desarrolló el espíritu en que se forjó el Libertador de América.

Los millones de niños y jóvenes que hoy asisten a la mayor y más moderna cadena de escuelas públicas en el mundo son los de Venezuela. Otro tanto puede decirse de su red de centros de asistencia médica y atención a la salud de un pueblo valiente, pero empobrecido a causa de siglos de saqueo por parte de la metrópoli española, y más tarde por las grandes transnacionales que extrajeron de sus entrañas, durante más de cien años, lo mejor del inmenso caudal de petróleocon que la naturaleza dotó a ese país.

La historia debe dejar también constancia de que los trabajadores existen y son los que hacen posible el disfrute de los alimentos más nutritivos, las medicinas, la educación, la seguridad, la vivienda y la solidaridad del mundo. Pueden también, si lo desean, preguntarle a la oligarquía: ¿saben todo eso?

Los revolucionarios cubanos —a pocas millas de Estados Unidos, que siempre soñó con apoderarse de Cuba para convertirla en un híbrido de casino con prostíbulo, como modo de vida para los hijos de José Martí— no renunciarán jamás a su plena independencia y al respeto total de su dignidad. Estoy seguro de que solo con la paz para todos los pueblos de la Tierra y el derecho a convertir en propiedad común los recursos naturales del planeta, así como las ciencias y tecnologías creadas por el ser humano para beneficio de todos sus habitantes, se podrá preservar la vida humana en la Tierra. Si la humanidad prosigue su camino por los senderos de la explotación y continúa el saqueo de sus recursos por las transnacionales y los bancos imperialistas, los representantes de los Estados que se reunieron en París, sacarán las conclusiones pertinentes.

La seguridad no existe hoy ya para nadie. Son nueve los Estados que cuentan con armas nucleares, uno de ellos, Estados Unidos, lanzó dos bombas que mataron a cientos de miles de personas en solo tres días, y causaron daños físicos y psíquicos a millones de personas indefensas.

La República Popular China y Rusia conocen mucho mejor que Estados Unidos los problemas del mundo, porque tuvieron que soportar las terribles guerras que les impuso el egoísmo ciego del fascismo. No albergo dudas que por su tradición histórica y su propia experiencia revolucionaria harán el máximo esfuerzo por evitar una guerra y contribuir al desarrollo pacífico de Venezuela, América Latina, Asia y África.

Fraternalmente,

 

Firma de Fidel

 

 

 

 

Fidel Castro Ruz

Diciembre 10 de 2015

6 y 42 p.m.

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