El servicio sismológico nacional ha registrado más de MIL sismos localizados en la región oriental cubana, desde el pasado 17 de enero hasta la fecha.

Según información ofrecida por especialistas del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) esta cifra pudiera incrementarse y aseguran que se mantienen altas las probabilidades de riesgo de terremoto en esta parte de la Isla.

Ante el inminente peligro, en la suroriental provincia de Granma se ha llamado a mantener la calma, estar debidamente informado, reducir las vulnerabilidades, conocer los sitios más seguros de las viviendas y centros de estudio o trabajo, almacenar agua potable, medicamentos indispensables para primeros auxilios y comida no perecedera, que permita la subsistencia por varios días después de un evento de gran intensidad.

En todos los organismos, entidades, centro laborales se enfatiza en la necesidad de la acción rápida, aunque ecuánime, de todas las personas. Énfasis fundamental se ha hecho en las instituciones hospitalarias, teniendo en cuenta su importancia para la preservación de la vida humana, tanto de pacientes como del personal asistencial.

En el hospital general Carlos Manuel de Céspedes, ubicado en Bayamo, capital de Granma, se han dispuesto cuatro salidas de evacuación, que permitirían trasladar inmediatamente a las personas que se encuentren en el centro hacia hospitales de campaña.

Se ha garantizado una reserva de medicamentos para el caso de sismo de gran intensidad, está dispuesto el equipamiento técnico y asistencial imprescindible para enfrentar el evento y se trabaja en función de minimizar los riesgos sobre todo en los pisos 3 y 4 de la institución, que son los más vulnerables desde el punto de vista constructivo.

En estas plantas altas se encuentran ubicados los servicios de neurocirugía, cardiología, salones de parto y prematuro cerrado.

En entrevista con la doctora María de los Ángeles Tamayo, jefa del servicio de Neonatología del hospital provincial de Granma, conocimos que los terremotos ocurridos en la tarde noche del lunes 25 de enero, fueron los que más se sintieron en esta área.

“Es un edificio alto, estamos en la cuarta planta y hay mucha cristalería, por lo tanto los movimientos sísmicos se han sentido con gran fuerza”. Así comentaba a esta reportera la especialista en neonatología, quien además informó que estos últimos eventos han puesto sobre aviso al personal médico y de enfermería, por lo que ya se dispuso una puerta de acceso a la escalera del lateral izquierdo del edificio de maternidad.

“Las enfermeras conocen que lo primero es preservar la vida de los niños. En el momento de un terremoto, tomarán a los bebés y los protegerán debajo de las incubadoras con su propio cuerpo. Luego evacuarán el lugar, ante las posibles réplicas y llevarán a los niños hasta hospitales de campaña que se habilitarán en zonas más seguras de la ciudad.”

La doctora María de los Ángeles precisó también que se han dispuesto varios equipos de ventilación artificial, a los cuales están acoplados algunos niños que hoy tiene patologías asociadas a la prematuridad y que se encuentran en estado crítico. En un lapso no mayor de diez minutos estos equipos estarían a disposición de los niños en estado grave, para evitar que puedan tener alguna falla respiratoria que atente contra su vida.

En tanto nos preparamos para esta situación de peligro, en todas las instituciones de salud de Granma continúa el proceso asistencial a los pacientes. Nuestros médicos y enfermeras ocupan cada día su puesto de trabajo, seguros de la importancia de su labor.

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