Xiomara Enrique Dupairón es una bayamesa que tuvo la dicha de estar en varias ocasiones cerca de Fidel. / Foto: Captura de video. CNC TV
Xiomara Enrique Dupairón es una bayamesa que tuvo la dicha de estar en varias ocasiones cerca de Fidel. / Foto: Captura de video. CNC TV

Xiomara Enrique Dupairón es una bayamesa que al igual que muchos cubanos  no repara en contar su historia con Fidel.

Con solo 10 años  en una visita de Fidel a Granma en 1967 conoció al líder de la Revolución cubana.  Y a pesar de su inocencia de aquel entonces, la figura del Comandante caló en su corazón.

“Conocí a Fidel en la casa del Comandante Guillermo García cuando este vivía en la casa que hoy tiene el buró político del partido provincial…fue un momento tan lindo a esa edad…cuando la niña de Guillermo, Loreta me dice ven Dupa para que conozcas a una persona-se emociona, calla por un instante- y cuando me pasó al patio de la casa, estaba Fidel, cuando yo vi aquello hombre tan grande me dio una emoción muy linda, ella le dijo, una compañera de escuela, y é se para  y me pone la mano en la cabeza, mi expresión fue de asombro, me quedé pasmada al ver aquel hombre  para do frente a mí, desde ese momento crecí con Fidel en mi corazón”.

Desde entonces su vida cambió , así lo atestigua esta mujer de piel negra, eternamente agradecida delo andar de Fidel por esta tierra, “…y cada paso que daba en mi escuela, me sentía una más de la lucha que comenzó Fidel, me sentía una Vilma, una Celia y hubiera querido vivir aquellos momentos porque fidelista soy desde la cuna”.

Siguiendo sus principios fidelistas acudió al llamado de las milicias de tropas territoriales y quiso  el destino que volviera a encontrar a Fidel.

“Me designaron a pasar una escuela en Santiago y volví  a ver a Fidel ya incorporada en las milicias, una de las últimas veces que lo vi fue en Mícara, en Holguín, y para donde quiera que me mandaban  yo cumplía  una orden porque era la del Comandante”.

Hoy Xiomara está jubilada pero dedicó 25 años de su vida al trabajo del partido comunista de Cuba  en esta porción oriental. De esos años de labor  también guarda gratos recuerdos de otros momentos  relacionados con Fidel.

“…y ahí muchas veces vi a ese hombre grande, siempre con una sonrisa con un cariño, una mano amiga…por eso  yo soy  porque fidelista soy desde la cuna”.

Muchos cubanos hoy tienen historias que contar como Xiomara. Y es que Fidel era un hombre de pueblo, que se interesaba por la familia del trabajador más común, que le gustaba escuchar al pionero más pequeño, que disfrutaba el intercambio con la gente, con el pueblo, con este pueblo que lo inmortalizará  por siempre.

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