El balneario El Chapuzón recibe mantenimiento. / Foto: Luis Carlos Palacios Leyva

A partir de mañana llega el verano, ¿cómo si en nuestra Cuba todos los días no fueran de verano? Pero mejor, comienza un período de dos meses durante el cual una buena parte de la población disfruta de sus vacaciones sobre todo los más pequeños del hogar.

La llegada de la programación de verano, y no digo de las instituciones que prestan servicio o hacen recreación también concierne a la familia, pues es momento de organizar las fuerzas para además de continuar cumpliendo tareas cotidianas, mantener la atención sobre niños y jóvenes del hogar en este período estival.

Son muchos los proyectos que se pueden asumir durante los meses de julio y agosto, paseos, visitas, excursiones, ejercicios, cursos de verano, bailes, exposiciones, música, pero quien olvida que también los buenos libros, la lectura por placer constituye una de las tantas excelentes inversiones en las que se puede invertir en el verano.

A partir de este sábado primero de julio para muchos se complejiza la existencia, quizás algunos deberán de disponer y organizar el tiempo para llevar a los menores a alguno de los sitios donde las ofertas de actividades y espectáculos requieren de la compañía de adultos.

La mayoría pequeña quizás tenga que atenerse a la organización de mamá y papá, pues no es posible que todos tengamos a la vez las vacaciones.

Lo que si alertamos para toda la familia en esta etapa de verano es continuar cumpliendo con las medidas higiénico sanitarias de las que siempre hemos alertado, cuidado con los alimentos que se descomponen si reciben demasiado calor; atención sobre todo con el agua de beber, que esté hervida y bien protegida, y también velar por la higiene general de los alimentos que se consumen.

Si pensamos que el verano es un gran movimiento, entonces alertemos a los chicos sobre la peligrosidad de jugar o montar bicicletas en la vía y a los mayores que conducen vehículos que hay mucha mayor población en la calle y que por tanto las medidas de precaución tienen que multiplicarse.

Pero, no dejo de pensar que hay personas con responsabilidades también en el traslado de pasajeros a distintos destinos. Digamos viajes de trabajo o de paseo, excursiones, o campismo. Para ellos la obligación de desarrollar un trayecto seguro es principal.

En este caso es necesaria la conciencia individual y colectiva para evitar la ingestión de bebidas alcohólica, alto totalmente prohibido para los conductores, y el respeto integral a las leyes del tránsito, amén de la calidad y seguridad que han de tener los vehículos de transporte.

Y bueno a las familias que disfrutan de sitios como playas, ríos o presas, no dejar que los pequeños permanezcan solos en el agua, la posibilidad de un accidente siempre está latente.

De nuestra actitud hacia y con el programa de verano nos dará la opción de hacer de estas las más felices de las vacaciones del año.

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