
Ellos no lo imaginaron antes de llegar a esta ciudad de muchos ómnibus, gran desarrollo tecnológico y general, pero las bicicletas constituyen medio de transporte fundamental y deseado de los cubanos en el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes que se extenderá hasta el próximo día 22.
Durante la primera jornada del certamen, todos los cubanos se trasladaban a pie hacia la zona donde almuerzan y comen, levemente lejana del área de conferencias, debates y exposiciones, y por su lado pasaban algunos impulsados por la fuerza de los pies sobre los pedales.
Esas caminatas varias veces cada día no son como vasos con refrescos, por eso los protagonistas de esta historia tratan de esquivarlas, y ese ciclo, también llamado popularmente bici o la «el faster» en Cuba, es una buena oportunidad.

Lo primero fue averiguar que se puede coger cualquiera y desbloquearlo con una aplicación del teléfono celular, para luego montar y sonreír por la satisfacción, aunque no traspasan nunca los límites del parque olímpico de Sochi, bella instalación que fue sede de los anteriores Juegos Olímpicos de Invierno.
De color amarillo y marca Mobee, las «bicis» no pueden salir de ese lugar, pues tienen un sistema con GPS incluido, que lo impide.
Ya algunos cubanos hasta han diseñado estrategias en equipo para garantizar los ciclos. Este miércoles, uno, por ejemplo, cuidaba cuatro mientras sus amigos estaban en el comedor.
Según una de las voluntarias del certamen, la cual orienta y ayuda a los participantes, no sabe cuántas hay, pero son muchas y verdad que le encantan a los participantes, provenientes de 150 países.
Otros visitantes a esta ciudad, de montañas y mar, y hasta los rusos también aprovechan cualquier oportunidad para subirse a una y llegar más pronto a cada sitio.
Dentro del Parque Olímpico también hay pequeños carros, sin ventanillas y, con asientos pequeños, pero están destinados a participantes con credencial rosada, según comentó a la ACN la voluntaria, una joven agradable y hermosa.
Ya algunos cubanos han logrado disfrutarlos, pero la mayor cantidad sigue trasladándose a pie, lo cual tiene el encanto de poder conversar con personas de otras naciones, decirles piropos y establecer nuevas amistades.
David Izaguirre, estudiante de sexto año de Medicina, quien casi siempre anda en una y se tira fotos, dijo que ojalá pueda tener una fija hasta el último día del evento, efectuado por primera vez hace 70 años en Praga.
Expresó que le encanta montar y pasear por el parque, que incluye varias instalaciones deportivas y restaurantes.
Muchos también guardan momentos sobre las bicis en cámaras y celulares, algunos hasta las comparten en la red social Facebook, antes o después de talleres y conferencias en este importante evento para los movimientos progresistas del planeta.