Mujeres periodistas bayamesas. / Foto: Luis Carlos Palacios

Rostros de mujeres llenan espacios en sectores diversos de la sociedad cubana actual, muchas de ellas desempeñando un papel protagónico en una institución, una empresa, un establecimiento no estatal, una oficina…

  Las féminas han ido ocupando en la Isla el rol que merecen y antes no tenían del todo, cuando concepciones androcéntricas opacaban la verdadera fuerza y capacidad que puede caracterizar a una mujer para su desarrollo en la vida.

   Queda por hacer todavía, porque expresiones del machismo siguen apareciendo en disímiles ocasiones y relegan al sexo femenino al trabajo doméstico y al cuidado de los niños.

   Pero hay un camino con algunas historias recorridas, con experiencias que muestran el empoderamiento de la mujer en muchas áreas de la cotidianidad.  

Foto tomada del perfil de Facebook de Carmen Yamaris González Monteagudo

A Carmen Yamaris González Monteagudo, con solo dos años y medio de graduada como Licenciada en periodismo, le ha tocado asumir el cargo de Jefa de Redacción en la Emisora Provincial Radio Surco, en Ciego de Ávila.

      Su rutina es prácticamente de trabajo, según confiesa, y tiene que balancear eso con atender cosas en la casa, ayudar en lo que haga falta, resolver situaciones en el médico cuando alguien se enferma y una larga lista de responsabilidades adquiridas cada vez que los años pasan.

   Ser joven, mujer, universitaria, te impone retos, porque la sociedad demanda mucho de ti, pero con empeño puedes lograr lo que te propongas, lo cual no significa que no encontrarás dificultades en el trayecto, esas van a aparecer siempre, comentó.

   Para Yissel Guerra Polk varias son las tareas que enfrenta: la educación de un grupo de niños de quinto grado en la escuela primaria avileña Farabundo Martí, sus funciones como miembro no profesional del Buró Municipal de la Unión de Jóvenes Comunistas y las atenciones a su niño pequeño.

   Es complicado distribuir el tiempo y requiere sacrificio, pero se puede hacer cuando le pones dedicación, asegura esta maestra que cursa el segundo año para egresar como Licenciada en Español-Literatura en la modalidad de curso por encuentros.

   “Comencé en el magisterio a partir de la iniciativa de los maestros emergentes y como disfruto tanto enseñar aquí sigo, impartiendo clases de todas las asignaturas, aunque prefiero la Lengua Española y la Historia.”

   ¿Qué hacer cuando la ocupación en el trabajo requiere gran parte de las horas del día y regresas tarde al hogar, donde te esperan dos hijos adolescentes que necesitan de ti?

   Una respuesta, según su experiencia particular, la tiene Amaray Peláez Izquierdo, subdirectora del Programa Materno Infantil en el Hospital Antonio Luaces Iraola, quien asegura que el apoyo de toda su familia e incluso de los vecinos ha sido vital para equilibrar esa ausencia en el hogar a causa del trabajo con satisfacer los requerimientos que tienen siempre los hijos.

   Es hacer lo que me corresponde en el centro laboral y educar a mis niños, de forma paralela, y creo que lo he hecho bien porque se han convertido en buenos muchachos, con grandes expectativas y eso me satisface, alegó.

   Madre, mujer, parte imprescindible del sistema social, del hacer diario en cualquier parte; todas, las trabajadoras, las amas de casa, las estudiantes, merecen el reconocimiento de quienes las rodean y mucho más que un ocho de marzo para recordarles su valía y cuán importantes son en cada momento, en cualquier circunstancia.

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