Fundada en 1979 la empresa de genética y cría Manuel Fajardo del municipio granmense de Jiguaní, es la mejor entidad genética del grupo ganadero en Cuba.  Su colectivo llega al día del trabajador agropecuario con la satisfacción de haber consolidado la técnica de transferencia de embriones para multiplicar razas vacunas de alto valor genético.

Al decir de Adael Bernal del Sol, especialista en biotecnología reproductiva del centro de investigación para el mejoramiento animal del Ministerio de  la Agricultura, la ventaja fundamental de esta técnica es que permite un mayor aprovechamiento del potencial reproductivo en  las hembras altas productoras.

Argumentó que con la técnica tradicional de la monta o a través de la inseminación artificial una vaca puede dar cuando más un ternero al año, sin embargo con la transferencia de embriones se pueden obtener hasta cien descendientes en doce meses.

El primer nacimiento por esta vía, tras dos años de intentos y valoraciones científicas, se logró hace apenas veinte días. De una misma hembra se obtuvieron tres óvulos que se depositaron en tres vacas diferentes y felizmente nacieron los terneritos.

Otros logros de la empresa.

La empresa Manuel Fajardo desarrolla cinco proyectos ganaderos con razas de alto valor genético. En una de sus unidades, la Cupeycito,   se encuentra el mayor rebaño criollo de Cuba, un genofondo considerado de  triple propósito por ser  adecuado para su explotación en sistemas sostenibles de producción.

También destaca  el proyecto ganadero en la Unidad Empresarial de Base Santa Úrsula que se dedica a la mejora de la raza Cebú pura mediante la reproducción por inseminación artificial.

Pero el más representativo de sus proyectos es el Charolais, un genotipo introducido en la isla caribeña  en 1902 que permite animales de altos rendimientos cárnicos y muy resistentes al clima y a las enfermedades vacunas.

Siendo la cuna del Charolais cubano, en esta empresa se  mejora  la raza y se  logran nuevos raciales.  Del cruzamiento del Charol y el Cebú  se obtuvo aquí  el Chacuba  con buenas condiciones para la producción de carne  aunque exista un mínimo de alimentación,  y la raza Siboney obtenida  de hembras Holostein cruzadas con Cebú.

Para mantener en óptimas condiciones a estos ejemplares aquí se prioriza también el cultivo de plantas proteicas para la dieta   animal y se garantiza el abasto de agua con cuatro estaciones de bombeo,  40 molinos de viento y 20 bombas fotovolotaicas.

El trabajo con estas razas vacunas le ha permitido a la empresa incrementar sus indicadores económicos y productivos.  En el combinado cárnico que existe en la propia empresa  se producen embutidos, picadillo y carne vacuna en trozo, comercializa carne vacuna en divisas y en moneda nacional, con la marca registrada Colodra.

En lo que va de año han entregado a la planta 231 toneladas de carne y a otras industrias   164 toneladas, cumpliendo el plan al 105%.

Además aportan leche, logrando hasta el momento un real  de 406 mil 700 litros.

 

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