Foto: Diana Iglesias

Los intelectuales cubanos Juan Nicolás Padrón, José Luis Serrano, Moisés Mayán, Félix Sánchez, Sinecio Verdecia, Luis Carlos Suárez, Juventina Soler Palomino, Omar Parada Soto, entre muchos otros, miembros de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba llegan de diversas provincias del país a rendir homenaje en Manzanillo a Juan Francisco Sariol, fundador de la Biblioteca y el sello editorial José Martí, en el aniversario 131 de su nacimiento.

Peregrinan desde la Casa de la Cultura hasta la sede de la imprenta El Arte fundada en 1912, de donde saliera la Revista Orto, voz de intelectuales y periodistas cubanos en la primera mitad del siglo XX. La Banda Municipal de Conciertos abre la peregrinación hasta lo que fuera el centro de las artes en ese periodo del actual territorio de la provincia Granma.

Es el inicio del segundo día de la 47 Jornada Nacional de Homenaje a Manuel Navarro Luna, que abre con el tributo al promotor cultural y literario nacido en San Luis y asentado en la urbe a orillas del golfo de Guacanayabo.

El verbo encendido del intelectual, historiador Delio Gabriel Orozco, miembro de la Uneac, esclarecen las interrogantes que quizá asaltan a los pobladores y a los más jóvenes que se detienen o suman al cortejo de homenaje en el centro histórico de la ciudad, ¿quién es el hombre que recuerdan hoy?

Juan Francisco Sariol fue un escritor de apenas cuatro libros publicados, entre ellos Muerte de Weyler (1931) y Surco (1935) esta última obra transformadora de la relación lírica del poeta con su entorno. Sariol fue el impulsor del manantial de la cultura que irradiara a Cuba y al mundo desde Manzanillo.

Orto, la revista, hoy editorial territorial, fue su más conocido y popular proyecto, entre 1912 y 1957, donde le criticaron que publicaba de todo, cuando dio voz a la prosa y la poesía acorralada en tierra adentro que no había podido ni pudiera llegar a los grandes escenarios editoriales, justo como hacen hoy las editoras de las provincias hace más de una década.

Si la Revista Orto trascendió, donde publicaron grandes de la lírica cubana del inicio del siglo XX, a Juan Sariol se le debe homenaje por la profunda valoración y difusión de la obra de José Martí. Juan el Martiano, dice Delio Orozco se le puede llamar a Juan Francisco Sariol con toda justicia.

En 1916 Sariol funda la Biblioteca José Martí, un sueño atesorado por el mambí Gonzalo de Quesada. Bajo el sello Martí se publica desde Manzanillo lo más sólido y lúcido de la literatura de la época, dando voz entre otros, al intelectual Enrique José Varona, maestro de la generación que hizo la Revolución de 1930, precisamente con el libro Eslabón, de Varona, cierra la vida del sello José Marti.

Pero no le bastó a Sariol dejar constancia de la obra de Martí en las páginas, creó una de las tradiciones patrióticas más hermosas de Cuba, lo que llamó la noche Martiniana, el 27 de enero de 1926, lo que se convertirá luego en cena, vigilia Martiana.

La literatura convence y la historia demuestra, nadie como Sariol para rendir homenaje al Maestro, el cubano más conocido, querido popularmente dentro y fuera de Cuba y quién ha señalado el camino de su pueblo aún a más de siglo y medio de plasmar en cartas, crónicas, diarios, poemas y dramas sus preclaras ideas.

Por ser un martiano raigal, y promover la obra del más universal de los cubanos, por fundar el centro cultural en que se convierte Manzanillo, donde confluyen en las primeras décadas del siglo XX poetas, artistas, músicos y escritores de talla mayor, recibe Juan Francisco Sariol en el aniversario 131 el homenaje de la intelectualidad cubana en la Jornada Nacional de Homenaje a su contemporáneo Navarro Luna.

Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

13 − dos =