Con impactos notables en la reducción de las indisciplinas fiscales en personas naturales y jurídicas, así como la identificación y cobro de nuevas reservas de ingresos al presupuesto del Estado, los trabajadores de la administración tributaria en Granma destacan por los niveles de recaudaciones y la observación del orden en los deberes de pago de la ciudadanía.

El seguimiento fiscal ha permitido sobrecumplir durante varios años los planes de ingresos establecidos por el país al ente provincial de la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT), lo cual ha decidido en la incorporación de municipios tradicionalmente con déficit presupuestario, a la categoría superavitaria, explicó a este diario Juan Miguel Cabrales, director territorial.

La vinculación directa con el sector campesino, por ejemplo, creó las condiciones para resolver los viejos problemas en el aporte final de las cooperativas al Estado luego de retener a los productores el 5 % de los ingresos por sus producciones; y hoy, cuando ha concluido al 100 % el novedoso proceso de declaración jurada en el sector, las recaudaciones por liquidación adicional ya superan los 8 millones de pesos, de los 14 definidos para pagar, argumentó.

Un resultado importante desde el punto de vista de impacto económico local, es haber conseguido inscribir como contribuyentes de los municipios en que radican, a la totalidad de los establecimientos que realizan ventas en lugares distintos al de su casa matriz o sede del aparato económico principal, sea provincial o nacional; de modo que por mínimas que sean las cuantías deducibles por concepto del 1 % de la Contribución Territorial, esos saldos son finalmente transferidos al presupuesto de los municipios donde se genera la acción de venta, detalló Cabrales.

El directivo exaltó los logros que en materia de cultura fiscal son palpables en la sociedad granmense; pues si en 2018 solo las personas naturales declararon y pagaron casi 40 millones de pesos, en lo que va de 2019 estos mismos contribuyentes han declarado más de 75 millones, de los cuales ya se cobraron 66.

Ante el consecuente déficit que en la circulación mercantil minorista han provocado las contracciones en las ofertas de bienes y servicios observadas en la primera mitad del año, la ONAT en Granma emprendió un grupo de acciones fiscales dirigidas a identificar nuevas reservas de ingresos que, a juzgar por su comportamiento, no reduce la aspiración de terminar con números positivos el plan de recaudaciones destinadas al presupuesto del Estado.

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