Foto: Archivo/Granma

Numerosos son los asuntos que los electores granmenses abordan en las reuniones del actual segundo proceso de rendición de cuenta, dirigidos a enfrentar indisciplinas en la sociedad.

Un acápite donde se han visto reflejadas temáticas tales como el enfrentamiento a la higiene comunal, el ruido, el despilfarro de agua potable, la fala de educación formal y maltrato a la propiedad social entre otras.

Asuntos que han tenido una decisiva acción comunitaria, que si bien contiene la indisciplina, algunos irresponsables olvidan la discusión y el acuerdo de los vecinos para reiterarse como irresponsables.

Sin embargo pudieron incorporar a este momento de la rendición de cuenta del delegado ante sus electores, un asunto que nos compete a todos, y es el ahorro de electricidad.

Se han formulado planteamientos sobre luminarias encendidas en horario diurno, más no aparecen aún en las estadísticas del proceso como la ciudadanía se pronuncia por el ahorro de la energía eléctrica en sus hogares.

Pensando de que la energía es un bien social, con un elevado costo para el país, y que su derroche, o mal empleo, aunque no pudiera calificarlo como indisciplina si constituye una problemática de competencia ciudadana, que bien podría abordarse en las reuniones de rendición de cuenta, que se desarrollan en Granma en estos momentos hasta finales de diciembre.

El pasado mes los consumidores residenciales en Granma se excedieron en el gasto de electricidad en unos 160 kilowatt promedio por vivienda, a partir de un incremento de la demanda.

Ello significó, según los especialistas de la Empresa Eléctrica que el 75 por ciento del consumo de Granma fue del sector residencial, afectando por ello los niveles de gasto de energía en la provincia.

Varios son los afectados. El territorio que entra en categoría de sobre consumo, el país que gasta más combustibles que no disponemos para generar electricidad, y el bolsillo de los consumidores que harán mayores gastos en el pago de la corriente.

Sin embargo, valdría discutir a profundidad el tema en la reunión de rendición de cuenta, activar la patrulla clic de los chicos en el barrio, y asumir consecuentemente de que cada kilowatt que estamos ahorrando en un aporte significativo a la economía.

Convoco a pensar que se acerca el horario normal, y que un cúmulo de gastos del hogar, se trasladan a las últimas horas de la tarde, sería factible desplazar el horario de algunas tareas, y también evitar un imprevisto apagón.

Valdría la pena Pensar como País, apagar las luces innecesarias, y aportar seriamente, al ahorro, de electricidad.

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