Somos Cuba Viva, el país que se ha empeñado en resistir y vencer los cercos y los ataques más crueles y perversos. Aquí seguimos viviendo, resistiendo, creando y venciendo, dijo Miguel Díaz-Canel, Presidente de la República de Cuba, al concluir el VI período ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).

Al pronunciar sus palabras, en presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, evocó el regreso de Los Cinco a la Patria hace hoy seis años y felicitó a Gerardo Hernández por ser elegido miembro del Consejo de Estado por el parlamento cubano.

Recordó que el pasado año fue difícil debido al ataque al suministro de combustibles, pero el 2020 fue duro y desconcertante debido al impacto de la COVID-19 en la economía, con momentos insoportables por el oportunista bloqueo estadounidense.

En estos meses de pandemia hemos sido testigos de hazañas cotidianas en personas de todas las edades y oficios, cada hora de enfrentamiento fue de crecimiento y aprendizaje, jamás nos acompañó el desánimo gracias al pueblo, afirmó el mandatario.

Señaló que el país ha tenido menos medicina, alimentos y transporte pero también menos contagios y fallecidos porque ha habido más socialismo.

Cuba acumula más de un millón de muestras estudiadas y cuenta con una tasa de letalidad de 1,4; por debajo de la tasa mundial y de la región, sentenció.

Somos de los pocos países del mundo que no han registrado muertes por COVID-19 en embarazadas, niños y personal de la salud, resaltó el mandatario.

Cerca del 90 por ciento de los contagiados se han recuperado, las salas de terapia no han colapsado y los profesionales de la salud trabajan en 800 publicaciones.

Asimismo, destacó que más de una docena de biofámarcos se emplean en tratamientos y Cuba cuenta con cuatro candidatos vacunales.

El Presidente de la República destacó que la obra de la Revolución puso a la mayor de las Antillas en el enfrentamiento de la pandemia por delante de naciones con igual o superior desarrollo.

Recordó que en 2020 Cuba enfrentó condiciones excepcionales de su economía, pero el país no se detuvo, dijo el mandatario, y se refirió a la aprobación de la Estrategia Económica-Social, la conclusión de estudios para el inicio del ordenamiento monetario y de importantes inversiones en el programa de desarrollo.

Díaz-Canel precisó que si bien en el escenario del Plan de la Economía para 2021 prevalece la incertidumbre a causa de la pandemia, se espera un proceso gradual de recuperación, con un crecimiento entre un seis y siete por ciento del Producto Interno Bruto, lo cual demandará esfuerzos de los actores económicos.

Comentó que el país continuará trabajando en su desarrollo y aseguró que no se renunciará a lo previsto para la segunda etapa del Plan de Desarrollo Económico- Social.

Respecto al ordenamiento monetario, previsto a iniciarse el primero de enero próximo, subrayó que creará condiciones más favorables para el sector productivo nacional, las cuales se conectan con avances alcanzados en el 2020 como la gestión de ciencia innovación, la política de desarrollo territorial y la de comercialización de productos agropecuarios, las aprobación de parques tecnológicos y el avance del programa de la mujer.

Díaz-Canel se refirió a inquietudes de la población con relación a salarios y tarifas de la electricidad, y señaló que no se trata de una política de terapia de choque ni corralito financiero; “se revisará lo que haya que revisar y se corregirá lo que deba y pueda ser corregido”.

Tuvimos que acudir a medidas como la apertura de tiendas en moneda libremente convertible (MLC), imprescindibles para incentivar remesas y canalizarlas para evitar fuga al exterior de divisas que generan ingresos al país, destacó.

Esta fue la solución para traer esos recursos al mercado interno y financiar gastos de alimentos y medicamentos en medio de la pandemia y sus restricciones.

El mandatario se refirió a las dos leyes aprobadas en la sesión de hoy de la ANPP, en cumplimiento de disposiciones transitorias de la Constitución de la República, las cuales fueron objeto de amplio análisis en procesos de consulta realizados en todas las instancias.

Destacó el Presidente de la República que con estas leyes se han aprobado seis este año, en cumplimiento del cronograma legislativo que se ha reajustado, los grupos de trabajo encargados de elaborar anteproyectos no se han interrumpido y en algunos casos se han ampliado, por su complejidad.

El ajuste del cronograma evidencia mayor objetividad, y en el caso del Código de la Familia nos mantenemos en la decisión de avanzar todo lo necesario a pesar de las condiciones, pues tiene una amplia repercusión en la sociedad y por eso requiere mayor preparación y consenso social.

Al referirse a la situación internacional señaló que el impacto de los desajustes provocados por la pandemia continuará empeorando, la política exterior agresiva y unilateral de Estados Unidos ha agravado las amenazas a la paz, seguridad y mecanismos multilaterales que aún con limitaciones han sostenido el sistema de relaciones internacionales y la cooperación.

En ese desafiante contexto, explicó, el país siguió fortaleciendo sus relaciones con la comunidad internacional sobre la base de la Carta de las Naciones Unidas, comprometidos con la unidad de América Latina y el Caribe.

Señaló que se han adoptado medidas para proteger a ciudadanos cubanos en el exterior y en ese sentido se efectuaron trámites consulares a distancia, se realizaron 94 vuelos chárter para el regreso de más de cinco mil compatriotas de 96 países y se concedió prórroga automática de nacionales en el exterior.

Casi llega a su fin el actual gobierno de Estados Unidos que ha desatado una guerra sórdida contra la Revolución, su fracaso es rotundo y notorio.Las consecuencias sobre la economía y el impacto en el bienestar de millones de cubanos es agudo.

Al efecto del bloqueo se agregaron medidas como el ataque a las remesas, la publicación de listas para restricciones al sistema empresarial cubano, la persecución a los suministros de combustibles, los acosos a transacciones financieras y la campaña contra terceros países que piden colaboración médica aun cuando la necesitan.

Hemos mostrado resistencia- recalcó el mandatario- a la vez que insistió en que se puede construir una relación respetuosa y perdurable y la mayor de las Antillas está dispuesta a discutir sobre cualquier tema; pero no cederá sobre la Revolución, el socialismo y su soberanía

En este escenario tan complejo se celebraron elecciones en el vecino del Norte y Cuba fue asunto en la agenda electoral; llovieron amenazas y dinero para asestar el golpe final ante un posible segundo periodo de Donald Trump.
Se nos echaron encima con todo tipo de provocaciones, de actitudes mercenarias, con huelgas falsas de supuestos artistas con el evidente propósito de crear una oposición política sin base social, con el telón de fondo de falsas noticias y acciones violentas, aseveró Díaz-Canel.

Bajo ese juego nos toca seguir apostando por un país mejor, sin cansarnos; no es la primera vez que los enemigos intentan golpearnos en un momento difícil para la economía y la sociedad, aseguró el mandatario.

Este gobierno recorre provincias, visita centros de investigación, escuelas, fábricas, dialoga con los que piensan como país, muestra que por cada uno que levanta odio en las redes hay muchos más que tienen el empeño de sacar la nación adelante, aseveró.

Urge promover cambios más profundos a nivel estructural para arrinconar la burocracia y derrotar la corrupción, es un reto en el que participan equipos multidisciplinarios y hemos orientado que organismos e instituciones mantengan un vínculo real con sus bases.

Instó a pensar por qué han atacado a la cultura y destacó que fue así porque en Cuba cultura y Revolución son equivalentes desde el origen mismo de la nacionalidad. Apuntar a la fractura de la cultura cubana es apuntar al corazón de la Revolución, dijo.

La industria de la contrarrevolución otorga mucho dinero y exige acciones. Nuevas provocaciones están en curso y nuevamente las derrotaremos con unidad, coherencia, disposición, sin miedo, con el pueblo, sin demoras, sin esperar orientaciones, inteligencia, decencia, lucidez y apego a nuestra Constitución y principios que defendemos. Así podemos vencer siempre y de manera más contundente.

Nos corresponde evaluar las fallas, vacíos, acomodamientos, insensibilidades, formalismos e inmovilismos enquistados en algunas instituciones- destacó-; es vital para la nación mantener vivo el diálogo con los jóvenes, tenemos el deber y la responsabilidad de tratarlos, estimulando la realización personal, su participación y atención con respeto a sus propuestas.

Hay que desterrar la formalidad en respuestas a la población e ir al fondo de los asuntos; no es registrar cada queja sino contestar con rapidez y siempre que sea posible con una solución, recomendó.

Por su impacto en la vida de todos es prioridad potenciar la economía y lo que tribute a acelerar el desarrollo del país. No podemos posponer más lo que mandata el pueblo, es preciso implementar todo lo que está pendiente.
Cuba es de todos, pero hay que atender a sus necesidades, entendamos lo que significa pertenecerles y no insistamos en que nos pertenece, alertó.

El Presidente de la República resaltó que las organizaciones políticas y de masas están llamadas a ser más proactivas, deben actuar en las calles no solo para actos sino también para trabajar y conocer problemáticas actuales de la gente.

En sus palabras Díaz-Canel evocó a voces del Parlamento que ya no están físicamente: a Fidel y Eusebio Leal, cuyas ideas recuerdan que todo pensamiento es una semilla.

Los hijos de la Generación del Centenario, junto al pueblo, tienen el deber, el compromiso y el honor de dar continuidad a la historia que nos trajo aquí y nuestra consigna sigue siendo ¡Patria o Muerte, Venceremos!, concluyó.

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