La actividad productiva y de servicios tiene que ser asegurada, aplicando con rigor las medidas higiénico-sanitarias previstas, orientó el Grupo de trabajo gubernamental para la prevención y el control de la COVID-19, encabezado por el Presidente cubano.

El retorno de La Habana a la etapa de transmisión autóctona limitada ante el tercer rebrote de la epidemia de la COVID-19 y el retroceso de otras provincias a fases más complejas de la etapa de recuperación, no pueden conducir a una paralización de la actividad productiva ni de los servicios.

La vitalidad económica del país debe mantenerse, respetando rigurosamente las medidas higiénico-sanitarias previstas, enfatizó el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, en la reunión de este jueves del Grupo temporal de trabajo para la prevención y control de la COVID-19.

El encuentro fue encabezado por el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y contó con la asistencia del Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista, José Ramón Machado Ventura, además de vice primeros ministros y ministras y ministros.

La experiencia acumulada en el enfrentamiento a la pandemia y la robustez de los protocolos sanitarios cubanos para prevenir y controlar la enfermedad, sitúan hoy a la Isla en una mejor posición para mitigar el actual rebrote de la pandemia de una forma diferente, sin menoscabar los objetivos de las medidas para las tres etapas (de transmisión autóctona limitada, de recuperación y de nueva normalidad).

La actitud responsable y la conducta disciplinada de las personas y las entidades también son vitales en el propósito, por lo que el Premier cubano exigió reforzar las acciones para hacer cumplir lo establecido, como el control de las colas y el enfrentamiento a las indisciplinas.

En videoconferencia con las principales autoridades de las provincias y del municipio especial Isla de la Juventud, Marrero Cruz señaló que es necesario que los trabajadores del país, tanto estatales como no estatales, continúen produciendo y prestando servicios; o sea, trabajando.

Los restaurantes, ejemplificó, deben seguir elaborando alimentos para llevar o entregar a domicilio, al igual que las «paladares», y los dependientes que no prestarán el servicio pueden ocuparse de trasladar los alimentos.

En diálogo con el gobernador de La Habana, Reinaldo García Zapata, el Primer Ministro enfatizó en la prudencia de que el transporte urbano se mantenga hasta las 9:00 p.m., lo que desestimula la permanencia de personas en la vía y en espacios públicos, sin tener que cerrar la ciudad, como ya se hizo.

Señaló, como positivo, que las tiendas capitalinas trabajen en sus horarios habituales, una medida que también ponderó con la gobernadora de Santiago de Cuba, Beatriz Johnson Urrutia, donde una amplia campaña de desinfección de espacios públicos y centros laborales no debe impedir el funcionamiento de las actividades productivas y de servicios.

Al analizar el comportamiento de la COVID-19 en Cuba y en el mundo, el ministro de Salud Pública, José Angel Portal Miranda, recordó que en nuestro país se habían reportado hasta el miércoles 16 549 casos confirmados, de ellos 15 898 cubanos y 651 extranjeros. Se acumulan 160 fallecidos, para una letalidad de 0,96 %.

También se reportan 189 países con la COVID-19, los casos confirmados suman 92 306 443 (más de 435 000 en el día), con 21 048 840 casos activos y 1 977 736 fallecidos (11 000 en la jornada), para una letalidad de 2,14 %.

En las Américas se reportan 40 842 173 confirmados (más de 185 000 en el día), el 44,24 % del total de casos reportados en el mundo, con 10 909 579 casos activos y 944 335 fallecidos (4 845 en la jornada), para una letalidad de 2,31 %.

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