Ahí están ellos dos, sentados juntos en la sala de la casa, sumergidos en el espacio virtual, donde solo interesan la cantidad de likes, los comentarios, los retuits…, quizás lleven horas sin percatarse de cuánto sucede a su alrededor o tal vez chatean entre sí, aun cuando puedan establecer una conversación cara a cara.

Foto tomada de internet

El avance vertiginoso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y la irrupción de Internet ha provocado que muchos trasladen sus relaciones amorosas al ciberespacio y prefieran enviar contenidos cargados de emojis con caritas felices, aunque en realidad no se sientan de ese modo, o hacer una videollamada, ¿acaso pueden estas sustituir una caricia, la calidez de un abrazo o las «cosquillas» en el estómago motivadas por un beso del ser amado?

Yolaisy Chaviano Cano, de 47 años y residente en la provincia de Cienfuegos, expresó a la Agencia Cubana de Noticias que el empleo del móvil afecta mucho a las parejas porque se pierde el roce, la comunicación, las caricias, el acto de expresar los sentimientos.

En tanto, José Miguel Rojas Rojas, adolescente de 19 años, opinó que a causa de los celulares no hay tanta interacción entre los novios, ya casi nadie se ve porque prefieren estar conectados a Internet en lugar de ver una película juntos o hablar sobre cómo les ha ido el día.

Según un estudio encabezado por Daniel Halpern, profesor e investigador de la Facultad de Comunicación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, los conflictos que más dañan la percepción de la calidad en la convivencia de los enamorados por el abuso de las TIC son la pérdida de la intimidad, los celos por el tipo de contenido expuesto, las interrupciones en las conversaciones para revisar el teléfono, así como peleas por situaciones que debieron tratarse personalmente y no mediante mensajería.

El manejo excesivo de aparatos tecnológicos o de la red de redes trae consigo muchas desventajas como el riesgo de deshumanizar los amoríos, pues el contacto, los gestos, el olor y el tacto pasan a un segundo plano.

De ahí la importancia de crear límites, dialogar abiertamente para fomentar la confianza entre ambos y establecer horarios para revisar las redes sociales o el correo, entre otros aspectos, a fin de salvaguardar el idilio.

Pese a los efectos negativos de la utilización indiscriminada de las tecnologías, estas resultan útiles en la medida en que funcionan como una herramienta para el envío de mensajes cariñosos entre los cónyuges o cuando permiten acortar distancias geográficas. En las condiciones actuales provocadas por la pandemia del nuevo coronavirus constituyen una vía eficaz para la comunicación.

Lisandro Manso Brunet, joven de 22 años, dijo que equipos como tablets, celulares, iPads, computadoras…, favorecen a veces porque si tu novia está lejos por determinado motivo puedes hablar con ella a través de una llamada, por Messenger o Whatsapp.

Por su parte, la psicóloga Linet García Hernández explicó que, con el uso de las TIC, el componente afectivo se pierde, lo cual no significa que estas sean malas en sí porque todo depende de cómo se empleen.

En la actualidad, cuando el panorama contemporáneo deja al descubierto la adicción de muchas personas a los medios digitales y el descuido de los noviazgos, bien valdría la pena repensar maneras para rescatar el romanticismo que antaño caracterizaba una relación.

Flores, invitaciones a salir, palabras, miradas, cartas, los te quiero, en fin, una lista infinita de detalles que contribuiría a mejorar la vida matrimonial y salvaría a muchos de convertirse en dependientes de dispositivos androides.

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