Manzanillo, Granma– “¿No querían agua? – ¡Tomen, ahí tienen!”, parece que dijo San Pedro, considerado por el refranero popular como el santo de la lluvia, y estas no pararon en la tarde del lunes aquí hasta pasadas tres horas y 30 minutos, período en el que se precipitaron sobre la ciudad del Golfo de Guacanayabo 94, 5 milímetros de agua.

La mayor racha de viento sucedió a las 5:20 p.m. con una fuerza de 58,8 kilómetros por hora en dirección Este – Sudeste, según declaró a este periodista, Yanoski Rondón Batista, especialista de la estación meteorológica territorial.

Semejantes estadísticas califican a lo ocurrido ayer como una lluvia torrencial, definida así por la Organización Mundial de Meteorología cuando estas sobrepasan los 60 milímetros de agua.

Rondón Batista abundó que la tormenta de inicio de semana la favoreció un denso banco de nubes convectivas estacionado sobre la urbe, y que en el transcurso de la tarde se desplazó hacia el mar, rumbo a la provincia de Las Tunas.

Las nubes convectivas son aquellas que en su seno desarrollan fuertes corrientes ascendentes y descendentes, ocupando grandes proporciones en la vertical, lo que deriva en tormentas y rayos.

En la actualidad, persisten las condiciones ambientales para la ocurrencia de este tipo de fenómenos, que ayer provocó el corte del fluido eléctrico en varios lugares de la ciudad del Golfo de Guacanayabo.

Alexander Spech Céspedes y José Enrique Remón Domínguez, respectivos presidente y vicepresidente del Consejo de Defensa Municipal verificaron preliminarmente las afectaciones ocasionadas por las lluvias, fundamentalmente en los Repartos Caymari y Gutiérrez, ubicados en la zona alta de la urbe.

En ese escenario se reportaron cortes del servicio eléctrico y daños en los techos cubiertas de varios inmuebles. Durante las primeras horas de la mañana, los delegados del Poder Popular chequearán los perjuicios a los inmuebles de las familias e instituciones estatales para resarcirlos en el menor tiempo posible.

A las puertas de la temporada ciclónica, las precipitaciones de ayer asombraron a todos y a juzgar por las imágenes, el avance de la película 2021 lleva lenguaje de adultos, cuyo final feliz dependerá de conductas disciplinadas y responsables a la hora de actuar ante este tipo de fenómenos.
(Por: Roberto Mesa Matos)

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