Este martes comienza la temporada ciclónica en el área geográfica del océano Atlántico tropical, incluido el Golfo de México y el mar Caribe, y se extenderá hasta el próximo 30 de noviembre.

Un equipo de especialistas del Instituto de Meteorología (INSMET) pronosticaron que será activo el nuevo período por el hecho de que pueden formarse unos 16 ciclones tropicales en el Atlántico Norte, la mitad de los cuales pueden alcanzar la categoría de huracán.

Sin embargo, advirtieron que al margen de las cifras es vital la preparación para su enfrentamiento con el propósito de eliminar y disminuir vulnerabilidades, a fin de proteger la vida y los bienes de la economía popular y personal en medio de la pandemia de la COVID-19.

Consideraron que son de 60 a 70 por ciento, las probabilidades de que se origine e intensifique al menos un huracán en el Caribe y de que uno de procedencia atlántica penetre en la zona caribeña, por lo que es de un 85 por ciento el peligro de que Cuba sea impactada como mínimo por un ciclón tropical durante el semestre entrante.

También puede ocurrir algo similar, con un huracán con vientos superiores a 118 kilómetros por hora, aunque en este caso el riesgo sería de un 45 por ciento de probabilidad, añadieron los profesionales del INSMET en Cuba, una de las pocas naciones de la región que elabora sus propios vaticinios.

Anunciaron que a inicios de agosto emitirán una actualización sobre su pronóstico en el Atlántico Norte con vistas a su seguimiento y enfrentamiento en coordinación con todos los elementos que componen el Sistema de Vigilancia y Alerta Temprana para los fenómenos hidrometeorológicos extremos.

Según la lista aprobada por el Comité de Huracanes de la Región IV de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), a la cual Cuba pertenece, sus nombres son Ana, Bill, Claudette, Danny, Elsa, Fred, Grace, Henri e Ida, Julián, Kate, Larry, Mindy, Nicholas, Odette, Peter, Rose, Sam, Teresa, Víctor y Wanda.

Los ciclones tropicales reciben su denominación una vez alcanzada la fase de tormenta tropical (de 63 a 118 kilómetros por hora).

Por sus vientos máximos sostenidos promediados en un minuto, se clasifican en depresión tropical, cuando son inferiores a 63 kilómetros por hora; tormenta tropical de 63 a 118, y huracanes si son iguales o superiores a los 119.
En el caso específico de los huracanes, la escala Saffir-Simpson los divide en cinco categorías.

La primera contempla a los que tienen vientos máximos sostenidos de 119 a 153 km/h; la segunda de 154 a 177; la tercera de 178 y 208; la cuarta de 209 a 251 y la quinta a partir de los 252 km/h, mientras de la tercera en adelante reciben la denominación de huracanes de gran intensidad.

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