Versiones diferentes y contradictorias se dieron ante la jueza de instrucción de Verbania, Donatella Banci Buonamici, quien debe decidir, tras casi ocho horas de interrogatorios, sobre la solicitud de validación de arresto y custodia en prisión para Gabriele Tadini, responsable técnico, y otros dos sospechosos por la caída del teleférico en el monte Mottarone, del norte de Italia, que causó la muerte de 14 turistas y heridas a un chico de 5 años -el único sobreviviente- el fin de semana pasado.

”Yo mismo puse la zapata de freno y lo había hecho en otras ocasiones, porque en los últimos 40 días estaba ese problema con el sistema de frenado”, reiteró Tadini, quien ya el martes, ante las fiscales Olimpia Bossi y Laura Carrera explicó que él había decidido, también ese 23 de mayo de la caída, mantener las horquillas en las mordazas para desactivar el freno de emergencia. Y lo hizo, casi como “habitualmente” en el último mes, para evitar bloqueos del teleférico por las anomalías que se registraron en el aparato.

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Sin embargo, cuando la cuerda de acarreo se estrelló, por razones aún por aclarar, en ese momento la cabina número 3 no fue enganchada por el freno del cable portador y salió volando.

”No soy un delincuente, nunca hubiera dejado que la gente se subiera si hubiera pensado que la cuerda se podía romper”, dijo el técnico casi llorando, y admitió que llevará “ese peso para siempre”.

El acusado estuvo asistido por el abogado Marcello Perillo, quien pidió por él prisión domiciliaria.

La policía en el lugar de la tragedia
Polícia de Stresa


La policía en el lugar de la tragedia (Polícia de Stresa/)

Los otros comprometidos en la causa por la tragedia del Piamonte son el gerente del transporte de la estación Mottarone, Luigi Nerini, y el jefe de operaciones, Enrico Perocchio. Todos ellos están en la cárcel por cargos de omisión dolosa agravada por el desastre, homicidio culposo por la muerte de los 14 pasajeros y lesiones culposas por negligencia por las heridas del chico de 5 años.

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Tadini dijo que sus decisiones fueron “compartidas” con Nerini y Perocchio. Pero el primero en desmentir en toda la línea ante la jueza fue el propio Perocchio -defendido por la abogada Andrea Da Prato-, empleado de Leitner, que se encarga de la manutención: “No sabía del uso de las horquillas, no era consciente de ello”, aseveró. ”Nunca me subiría a un teleférico con mordazas, usar horquillas fue una mala decisión de Tadini”. Para su abogado existe incluso el testimonio de un técnico externo de la planta que lo desautoriza, porque niega que el jefe de servicio haya denunciado alguna vez “al ingeniero Perocchio” de la “decisión”.

En cuanto a Nerini, defendido por el abogado Pasquale Pantano, la responsabilidad de lo sucedido se trasladó a los otros dos. “La seguridad no es asunto del comerciante”, fue su línea defensiva. “Por ley eran Tadini y Perocchio quienes tenían que encargarse de eso -agregó- yo tengo que ocuparme del negocio de la empresa y no tenía ningún interés en no reparar el teleférico”, insistió. ”Basta de decir que se escatimó en seguridad”, dijo, por su parte, el defensor.

De los papeles se desprende que Tadini, también investigado por falsificación, habría elaborado dos informes, tanto el 23 de mayo como el día anterior, hablando de resultados “positivos” de los controles, cuando, en cambio, había escuchado “ruidos” desde hacía tiempo.

Por un lado, había un sistema de frenado que no funcionaba y que estaba bloqueado con turistas a bordo “sin importar la seguridad”, según lo escrito por los fiscales, y por otro, un cable de tracción probablemente ya débil que ya no pudo soportar en el llamado punto de la ‘”cabeza fusionada”, donde la cuerda se engancha al carro de la cabina. La conexión de estos hechos es uno de los puntos fundamentales que la investigación deberá esclarecer.

Agencia ANSA

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