«La luz del día es nuestra mejor aliada», dice Liuba mientras sostiene la olla por el mango para comenzar una de las faenas cotidianas imprescindibles en todo hogar, la cocción de los alimentos.

Y a su primera expresión le continúan otras que hilvanadas señalan una ruta de ajuste familiar para ahorrar energía eléctrica, «en un momento en que la economía de nuestros bolsillos y el país más lo requieren».

En su modesta casa en el Reparto Gutiérrez de Manzanillo, la ingeniera agrónoma Liuba Yaque Vega afirma que «con las modificaciones de las tarifas del servicio eléctrico pues sentimos el impacto del uso quizás irracional, y cuando llegó la factura de 200 pesos nos propusimos bajar, y lo logramos.

Liuba Yaque cocina fuera del horario pico // Foto Denia Fleitas Rosales

«En las medidas que definimos y ejecutamos, claro guiados por las orientaciones que a diario uno ve en la televisión o escucha en la radio, pues tenemos el éxito, y bajamos a 160, y así hasta llegar a 80 y 90 pesos que es el promedio de las últimas facturas».

Desde el inicio del año en curso Cuba comenzó la implementación de la Tarea Ordenamiento y con ella está vigente un nuevo precio y tarifa eléctrica, por la incidencia de la devaluación de la moneda y el elevado componente de importación para generar la vital energía en la Mayor de las Antillas.

Como señaló en la Mesa Redonda el ministro de Energías y Minas Liván Arronte Cruz, «el 48 por ciento de los combustibles empleados en la generación de energía es importado, a precios que, además del producto, tienen incluidos valores de primas impuestas por los suministradores para resarcirse del posible riesgo de ser sancionados debido a la aplicación de las leyes estadounidenses del bloqueo a Cuba, a lo cual se suman los costos de los fletes y seguros».

Matriz de recursos para generación de energía eléctrica en Cuba//Foto tomada de Cubadebate
Nueva tarifa eléctrica desde 1 de enero de 2021 // Foto UNE

En el hogar de esta familia manzanillera compuesta por cuatro personas se prendió entonces el bombillo de la racionalidad, y desde el abuelo hasta la niña todos aportan su click para el ahorro.

«En el horario pico de la tarde noche pues desconectamos los equipos altamente consumidores para que no estén encendidos a la vez, y en los últimos minutos de elaboración aprovechamos el color de la hornilla ya apagada, refiere Liuba.

«Adoptamos las medidas urgente para ahorrar energía y el salario, porque eso va al peso del bolsillo, y se ha vuelto primordial cada medida, estamos ahorrando».

Para Aldo Miranda Castillo «cada cosa que hagamos es importante, por eso nosotros incluso hasta utilizamos carbón para lo de mayor peso, como los granos que requieren más tiempo de cocción; y no hemos dejado de hacer nada, sólo que con la conciencia de adoptar las medidas de ahorro a que nos está llamando el país».

Entre las medidas de ahorro, desconectan el refrigerador cuando se cocina // Foto Denia Fleitas Rosales

«En la medida que en cada vivienda se asuman estas estrategias se contribuye al ahorro considerable de combustible, que para nadie es un secreto cuánto le cuesta al país por las condiciones globales en pandemia y el bloqueo que tenemos por los Estados Unidos.

«Si todos pusiéramos énfasis en ello el país tendría mejores condiciones para enfrentar la generación y evitar al máximo los apagones que son agobiantes para todos».

Naomi, a sus 10 años ya tiene la conciencia de lo que representa una luz encendida innecesariamente, «en la escuela nos lo enseñan, y en la televisión, además de la casa, cada equipo que apaguemos son más minutos de luz eléctrica que ganamos».

Naomi también ahorra// Foto Denia Fleitas Rosales

A Cuba la producción de un kilowatt le cuesta 3,61 pesos, y el 95 por ciento de los kilowatts/hora que se producen se hace con combustibles fósiles, que en la actualidad está cerca de los cinco millones de toneladas y de los cuales cerca de la mitad es importado y costoso para el país; por ello la contribución de todos es importante, para no constituir otro tropiezo que se sume a los del bloqueo y el temor de suministradores.

«Somos revolucionarios y desde el ahorro ayudamos al país, una luz que apaguemos es menos consumo de combustible para Cuba, se que es posible hacerlo», dice el abuelo de 74 años Mario Yaque.

«Esas tarifas motivan al ahorro, a lograr la conciencia de que depende de nosotros lo que paguemos, porque según lo que usted gaste así será lo que usted pague; así que al ahorrar, ganamos».

Condecoran a trabajadores destacados en Granma por el 26 de julio
Con un click ganamos afirma el abuelo Mario Yaque // Foto Denia Fleitas Rosales
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