En el actual contexto económico y político de Cuba, el legado de Francisco Vicente Aguilera convoca a practicar la vocación ética y humanista, y el sacrificio y valor de darlo todo por la Patria, afirmó hoy en esta ciudad la historiadora Damiana Pérez Figueredo, en ocasión de conmemorarse el bicentenario del natalicio del excelso patriota.

Frente al conjunto monumentario Retablo de los Héroes, donde descansan los restos mortales del abogado y político, en la capital de la provincia de Granma, la también directora del Centro de Investigaciones Históricas y Socioculturales Casa de la Nacionalidad Cubana recordó los múltiples méritos de quien está reconocido como uno de los padres fundadores de la nación.

Acompañada por las máximas autoridades del territorio y un reducido grupo de pobladores reunidos en acción de tributo, subrayó que, como fiel soldado, Aguilera actuó en unidad con Carlos Manuel de Céspedes, líder iniciador del alzamiento libertario del 10 de octubre de 1868.

Miembro de una familia próspera y distinguida del oriente de la Isla, adversario cabal del anexionismo e independentista radical, el presidente del Comité Revolucionario de Bayamo tampoco vaciló un instante ante la decisión de incendiar la hoy Ciudad Monumento Nacional, aquel glorioso 12 de enero de 1869, para no cederla nuevamente al dominio colonial español, remarcó.

Pérez Figueredo significó que tal cúmulo de virtudes motivaron al Héroe Nacional de Cuba José Martí a referirse a Francisco Vicente Aguilera como el “millonario heroico”, “caballero intachable” y “padre de la República.”

El Cuarteto de Saxofones, la agrupación Metales en Concierto, la emblemática Banda de Conciertos y el Coro Profesional de Bayamo amenizaron la ceremonia con diversas interpretaciones dedicadas a quien fue, además, Mayor General, Secretario de la Guerra, General en Jefe del Ejército de Oriente y vicepresidente de la República en Armas.

La Biblioteca Provincial 1868, antigua mansión que hace 200 años viera nacer al héroe, abrió sus puertas para la inauguración de la muestra biográfica Francisco Vicente Aguilera, prototipo de abnegación patriótica.

En ese propio inmueble de valor histórico, los miembros del proyecto sociocultural comunitario itinerante Guerrilla de Teatreros dramatizaron pasajes de la existencia del hombre que prefirió sacrificar sus innumerables riquezas en favor de la independencia, y falleció pobre y enfermo en Nueva York, el 22 de febrero de 1877.

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