En la vida hay unos sueños posibles  y otros imposibles, y en el grupo de los primeros podría incluirse a la cuarteta femenina cubana de 4×400 metros (m), ganadora de la medalla de oro en el reciente Campeonato Mundial de relevos de atletismo, que buscará en Tokio la difícil meta del podio olímpico.

   Con ese gran resultado conseguido en Polonia el pasado dos de mayo, cualquiera pensaría que repetir el título o agenciarse una presea sería una opción real para la posta de Cuba, pero como dice el refrán, una cosa es con guitarra y otra con violín.

   Sucede que en esa cita del orbe no participaron dos estafetas de elevado nivel, Estados Unidos y Jamaica, que sí estarán en la lid bajo los cinco aros de la capital japonesa, a lo que debe sumarse que otros relevos se reforzarán con todo en la cercana fiesta deportiva.

   Ahora bien, algo muy positivo es que las representantes de la isla llegarán a la reunión estival con la convicción de que sí pueden batirse con sus rivales y por qué no, dar la sorpresa.

   Al respecto, Ricardo Molina, entrenador de esa prueba, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que para ellos resulta muy importante el fogueo que tendrán en Europa antes de competir en los Juegos Olímpicos.

   Debemos participar en cinco o seis competencias en suelo europeo este mes, lo que considero algo esencial para llegar en óptima forma deportiva a ese fuerte evento, expresó Molina.

   Agregó que antes del periplo por el Viejo Continente siguieron entrenando en el Estadio Panamericano, de La Habana, puliendo cada detalle en busca del gran objetivo.
   En referencia al título conquistado en el Mundial de relevos, señaló que si bien esa presea dorada sorprendió un poco, nunca dejó de confiar en sus atletas porque se habían preparado muy bien y los tiempos hechos en las carreras previas demostraban que podían subir al podio.

   También precisó que a ese certamen fueron con la meta de ser finalistas y clasificar a la justa olímpica de Tokio, pero gracias al buen rendimiento de la cuarteta superaron las expectativas.

   Igualmente afirmó que ese excelente resultado constituye una motivación para enfrentar lo que viene, aunque es consciente de que en Japón la tarea será más dura.
   Por tal motivo dijo que es un sueño alcanzar una medalla en ese escenario y reconoció que no va a ser fácil, “pero mis alumnas saldrán a tratar de cumplir ese propósito”, aseguró.

   A su vez, explicó que en la capital japonesa las corredoras tendrán mayor desgaste porque unido a la prueba de 4×400 m, tres de las integrantes de la posta cubana, Zuriam Hechavarría, Rose Mary Almanza y Roxana Gómez, competirán en modalidades individuales, con opciones incluso de avanzar a la final.
   No obstante, confía en que ellas estarán bien preparadas y listas para asumir esa exigencia en los cercanos Juegos Olímpicos.

   Hechavarría, Almanza, Gómez y Lisneidy Veitía conquistaron a principios de mayo la corona del mencionado certamen universal con tiempo de tres minutos, 28 segundos y 41 centésimas, con el que superaron a las cuartetas de Polonia (3:28.81) y Gran Bretaña (3:29.27), medallistas de plata y bronce, respectivamente.

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