Este año el hogar de ancianos Lidia Doce, única institución de su tipo en  capital granmense tuvo un evento de COVID-19, con 25 abuelos contagiados.  Pero el sistema de salud  había asumido sus estrategias para evitar complicaciones de la enfermedad ante el alto riesgo epidemiológico. 

Según explicó el doctor Liben Antonio Estrada Flores, director del centro, previo a aquel evento se había administrado a todos los residentes el Prevengo-Vir y la Biomodulina T, ambos medicamentos para elevar las defensa del organismo.

Ello permitió que quienes padecieron  la enfermedad no desarrollaran formas graves de la misma, por eso no se lamentó ningún fallecido.

Aquella fue una experiencia que motivó a otras acciones  para proteger a la tercera edad ante la peor pandemia que hemos enfrentado. Los abuelitos del  hogar se incluyeron en la actual etapa del esquema de vacunación, como parte también de las medidas en el país para proteger a la tercera edad.

 Los que no son convalecientes de la enfermedad son inoculados con Abdala, recibiendo  ya con la segunda dosis. En tanto quienes atravesaron el padecimiento recibirán Soberana plus porque se trata de proteger a todo un universo con gran vulnerablidad, sobre todo porque el sistema inmunológico en las edades extremas de la vida como la vejez está muy debilitado, a lo que se añade la alta comorbilidad de enfermedades asociadas a la vejez como diabetes, hipertensión, cardiopatías, entre otras.

En total 117 abuelos del hogar Lidia Doce en Bayamo serán todos los beneficiados.  Durante la primera dosis de Abdala no hubo eventos adversos, lo que habla de las fortalezas ya demostradas del inmunógeno fruto del desarrollo científico de nuestro país.

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