A la juventud la Revolución le ha otorgado un singular protagonismo.

Cubanos jóvenes, fueron los iniciadores de nuestras gestas independentistas en 1868, quienes junto a Céspedes se alzaron en armas en La Demajagua para iniciar la independencia.

Jóvenes también los que al inicio del siglo20 protagonizaron las acciones de lucha neocolonial, para enfrentar posiciones anexionistas de los gobiernos de la época hacia el imperio.

Principalmente jóvenes fueron los que gestaron todo ese extraordinario movimiento denominado luego Generación del Centenario que asalto el Moncada, vino en el Granma y liderado por Fidel Castro, quien con solo 33 años asumió la dirección de la Revolución.

Para la Revolución y sus líderes la juventud es la fuente de la renovación el desarrollo, l continuidad y la supervivencia del país.

Fidel siempre tuvo fe en los jóvenes y se planteó disímiles objetivos. Uno de ellos es ¿Cómo lograr que esta juventud tuviera valores revolucionarios, altruista, de sacrificio, de una ética y moral elevada? Como expresó el 13 de marzo de 1962, en el Parque Central de Melena del Sur.

Allí señalaba: “¿Y que juventud queremos? ¿Queremos, acaso una juventud que simplemente se concrete a oír y a repetir? ¡No!….Queremos una juventud que piense, una juventud que aprende por si misma a ser revolucionaria, una juventud que se convenza a sí misma, una juventud que desarrolle plenamente su pensamiento”.

Esa es la juventud que Cuba necesita, que la Revolución le otorga los honores de ser continuidad de nuestra historia y veladora de los más elevados principios de Patriotismo, honestidad, principios, y fe inquebrantable en el futuro.

Esa es la juventud que tienes los valores y que hace de su día a día la Revolución.

Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro + 13 =