En la provincia de Granma, considerada el mayor polo productivo del oriente cubano en el sector agrícola, se buscan nuevas alternativas para el incremento de estas producciones que tienen alto impacto en la alimentación y calidad de vida del pueblo. Así trascendió en panel informativo de este miércoles 18 de agosto, trasmitido por el canal CNC TV.
En la emisión Alcides Aguilar Carrazana, subdelegado de la agricultura en la provincia, informó que entre las medidas fundamentales está el incremento del fondo de tierra en explotación. En tal sentido aseguró que el próximo 31 de agosto se debe llegar a más de 50 mil hectáreas de tierra sembradas como parte de la campaña de primavera, superando el plan establecido para esta etapa que era de 47 mil hectáreas.
Con ello, dijo el funcionario, se aumentan no solo las áreas de cultivos dirigidos al plan nacional, sino las de autoabastecimiento local, potenciando sobre todo los cultivos varios. Entre las siembras fundamentales significó el plátano, que alcanza más de 12 mil hectáreas, así como la yuca, el boniato, la malanga y el ñame. Además habló de la producción de frutales, con un incremento de áreas dedicadas a la gayaba, la fruta bomba y la piña, para todas sean más presentes en la dieta de los granmenses.
Otra de las alternativas que está logrando mayor impacto es el crecimiento y desarrollo de la agricultura urbana. En esta actividad ya se alcanzan en la provincia 66 482 patios y parcelas, destacando en ello los municipios Bayamo, Manzanillo, Guisa y Niquero. Una de las ventajas de este tipo de producción es que permite entregar alimento de manera directa al pueblo y que quienes la desarrollan han potenciado el uso de bioestimulantes para lograr verduras, condimentos frescos y potencias incluso la acuicultura, cunicultura y avicultura a pesar del déficit de productos en el país.
Aguilar Carrazana comentó también que en Granma se avanza en la aplicación de la resolución 320 emitida por el país la cual, sobre la base de la oferta y la demanda, establece mecanismos de compra-venta de manera más abierta y ordena la actividad de comercialización permitiendo que los productos lleguen al pueblo con calidad y rapidez. Esta resolución da la posibilidad al productor de establecer relación directa con el comerciante, evitando así los intermediarios que adulteran los precios.

Daniel Ramírez, un hombre que se volvió a enamorar
Daniel Ramírez Beritán, trabajó por más de treinta años en el sector de la alimentaria. Esa fue una de sus grandes pasiones. Pero justo ahora cambia su quehacer para tributar comida al pueblo. Hace poco más de un año recibió tierras en usufructo en áreas del polo productivo Cautillo Bejuquero.
Cuando llegó a aquella parcela se encontró mucho marabú, esa planta bien enraizada que daña cualquier cultivo y hace improductiva la tierra. Sin embargo limpió toda la maleza y en unos 14 meses ya tiene 14.47 hectáreas sembradas de cultivos varios. La producción fundamental es de plátano, vianda a la que ha dedicado 8 hectáreas, aunque también desarrolla el boniato, cuya primera cosecha el dio buenos rendimientos, además de quimbombó y pepino.
“Yo no sabía nada de tierra, ni de cultivo, pero me puse con la ayuda de la familia, la comunidad y los técnicos de la base productiva y logramos sacar adelante estas producciones.
Estoy enamorado de la tierra. Me apasiona mi nueva actividad”. Así dijo este hombre que se siente orgulloso de lo que hace en función de la alimentación de los granmenses, aunque todavía no satisfecho porque sabe que para lograr soberanía alimentaria es necesario hacer cada vez más.

Juan Miguel Cedeño, un campesino sin miedo a los obstáculos.
Juan Miguel es también usufructuario en el municipio Bayamo. Pertenece a la Unidad básica de Producción Cooperativa Carlos Manuel de Céspedes. Es oriundo de Las Tunas, pero hace más de una década se asentó en Bayamo y aquí ha tenido éxito agrícola.
Fue de los primeros que introdujo en esta tierra el cultivo del garbanzo y hoy no solo se dedica a producir este grano para la comercialización, sino a la producción de su semilla básica y certificada con el objetivo de tributarla a otros campesinos de la región que quieran desarrollar el cultivo.
Según ha comentado el propio productor pese a que el garbanzo es uno de los granos más complejos para su multiplicación, pues es muy sensible a las plagas que se generan en el trópico, ha logrado los rendimientos que se alcanzan en varios países de Latinoamérica, llegando casi a las dos toneladas por hectárea.
Para este hombre llegar a este nivel productivo es muy importante porque se conoce que Cuba tiene grandes limitaciones en los paquetes tecnológicos con productos de importación. Eso incrementa los riesgos de plagas en las plantaciones y eleva la presencia de enfermedades. Sin embargo Juan Miguel ha sido uno de los productores de mayor aplicación de la ciencia y a técnica, con el uso de bioplaguicidas y biofertilizantes, la utilización de semillas de alta calidad, el fomento de su propio banco de semillas y la correcta preparación de los suelos. Esa ha sido la clave para encontrar éxito a pesar de las carencias que tiene el sector agrícola en Cuba.
Por eso además del garbanzo también desarrolla la producción de diferentes variedades de frijol, el tomate, la yuca y el plátano, entre otras producciones de menor escala.

Juan Miguel Cedeño y Daniel Ramírez Beritán son solo dos ejemplos de los muchos productores en Granma que responden al llamado de la máxima dirección del país a producir más para el pueblo haciendo sustentable y sostenido nuestra agricultura.

Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

once + 15 =