Foto: Captura de pantalla

Elianis Romero Chávez, tiene apenas 22 años de edad. Es una joven manzanillera que con ansiedad esperaba llegar a su maternidad porque ama a los niños. Hace casi dos años le dieron la noticia de su primer embarazo y mucho fue el alborozo familiar.

Pero en el tercer trimestre de la gestación hubo un cambio en los pronósticos, también un cambio en la vida de Elianis y su futuro bebé.

“Cuando me hicieron el ultrasonido del tercer trimestre del embarazo le diagnosticaron a mi niño una atresia esofágica, yo no sabía que incluso dentro del vientre se podía hacer ese diagnóstico. Fue duro recibir la noticia.
Por eso practicaron una cesárea a las 39.6 semanas, la cual tuvo que ser en la provincia de Holguín que es el lugar del oriente de Cuba donde se hacen procederes más complejos en cuanto a la ginecobstetricia. Al quinto día de nacido el niño fue procesado quirúrgicamente por primera vez. Se le hizo esofagectomía y gastrostomía.”

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Según describe la literatura médica, la atresia esofágica es un defecto de nacimiento donde la parte del esófago que conecta la boca con el estómago, no se desarrolla adecuadamente. El cuadro clínico que genera esta anomalía congénita hace muy compleja la vida de un bebé y así fue en el caso de Dilan Alejandro Zaldívar Romero, el hijo de Elianis.

Después de una primera intervención quirúrgica para corregir aquel defecto que le impedía su alimentación, el pequeño tuvo su primer egreso hospitalario a los 21veintiún días de nacido, y así regresaron a la ciudad de origen Manzanillo. Pero pronto hubo que regresarlo a la institución pediátrica de la urbe ubicada en la zona costera de Granma para necesarios procederes que son los que han permitido que se alargue su vida.

“Nosotros recibimos a un niño con una desnutrición marcada y nos propusimos lograr modificar todo aquel estado nutricional para poder mejorar su estado general. Fue valorado en múltiples ocasiones por nutricionistas, cirujanos, neonatólogos, neurólogos y se le hicieron varios cambios dietéticos hasta lograr que el niño fuera aumentando de peso y estabilizándose desde el punto de vista nutricional. La dieta básica inicial fue con yogurt natural.

Esa alimentación ya tolerada por el pequeño ha mejorado también su desarrollo psicomotor, aun cuando tiene añadida una atrofia cortical secundaria a todas las hipoxias que ha sufrido ante los procesos agudos.”

Esta fue la explicación que ofreció la doctora Isabel María Osorio Caballero, especialista de segundo grado en pediatría que atiende el caso de Dilan.

La galena asegura que en el hospital manzanillero Hermanos Cordovés se brindan al niño los cuidados de recuperación nutricional, con un excelente manejo por parte de los especialistas ante procederes tan invasivos como gastrostomía, traqueotomía, esofagectomía. Es un niño de múltiples riesgos y por eso se mantiene bajo estrictos cuidados médicos.

“Para nosotros es un gran reto cada vez que tenemos un niño como este porque se trata de devolverlo a la sociedad con calidad de vida y en condiciones que le permitan llevar un desempeño familiar adecuado. En otros lugares ya Dilan hubiera muerto pero aquí en Cuba no le ha faltado su antibiótico de amplio espectro para tratar los procesos oportunistas e infecciosos, su dieta adecuada y la diaria valoración con los especialistas. Ha tenido en desvelo a un conjunto de profesionales para lograr que el hoy llegue a su año de vida.” Terminó diciendo la doctora Osorio Caballero.

Y ciertamente la atresia esofágica no es un padecimiento frecuente en Cuba, en el mundo tampoco lo es. Pero lo que nos diferencia es que, cuando en otros países la supervivencia es baja por lo costoso de los procederes, el tratamiento y la estadía hospitalaria, aquí es parte de ética médica luchar incansablemente por la vida del paciente sin que su familia tenga que abonar a la institución.

Es por eso que Elianis da gracias a Dios. No solo por la medicina cubana caracterizada por la alta profesionalidad de sus trabajadores, sino también por el amor que ha recibido su hijo en un país donde salvar la vida solo cuesta una sonrisa.

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