El hecho de que en Granma, al cierre del 31 de agosto estén más de cuatro mil personas en el rango de activos con Covid-19, sospechosos y contactos, vaticina que pueden aumentar las cifras próximamente, lo cual sitúa al territorio en una situación alarmante que precisa del concurso de toda la población en el cumplimiento de los protocolos establecidos.

Así reflexionó al mediodía de este lunes la Doctora Ana Julia Quesada Fong, especialista del Centro provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología al dirigirse a los granmenses en programa de la TV.

Ana Julio inició su intervención lamentando el deceso de dos personas, una de Campechuela y otra de Manzanillo, y el estado críticos de un paciente y grave de cinco.

Informó que en la jornada anterior se confirmados 232 enfermos de Covid-19 (dentro de los grupos de riesgo, 53 menores de 20 años, en edades pediátricas 45, menor de un año cuatro; prescolares 12, escolares 17 y mayores de 60 años 63), procedentes de Manzanillo 48, Bayamo 110, Cauto Cristo dos, Jiguaní ocho, Guisa 16, Río Cauto 17, Campechuela 21, Niquero y Media Luna cuatro de cada uno, Yara uno, e igual cifra en Bartolomé Masó.

Dijo que la tasa de incidencia en la provincia es de 495.5 por cien mil habitantes, ubicándose 11 municipios como de muy alto riesgo, Bartolomé Masó de alto riesgo y Pilón de mediano riesgo.

Señaló como aspecto preocupante que en los últimos 15 días, los pacientes en edades pediátricas sumen 549, de ellos 169 aún ingresados.

Explicó la epidemióloga, para aclarar dudas de la población, que las estadísticas ofrecidas sobre cantidad de fallecidos “son reales, pues se demuestra científicamente, no se tapa información. Para dar el dato de una defunción, va hasta las estadísticas nacionales, existen códigos para establecerlo, las personas deben tener un diagnóstico confirmatorios a través de un PCR”.

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