Ahora hay que estudiar y estudiar afirmó con determinación Maikel Miguel Díaz Guisado, alumno de duodécimo grado del Instituto Preuniversitario Urbano (IPU) Julio Antonio Mella, ubicado en esta ciudad costera de la oriental provincia de Granma.

En la actual y decisiva etapa de reanudación del curso escolar 2020-2021, aún en medio de una compleja situación epidemiológica por la incidencia de la COVID-19, el joven es consecuente frente a la necesaria decisión de volver a su escenario docente, respetando los protocolos de bioseguridad establecidos por los ministerios de Salud Pública y Educación.

Me encantó llegar a la escuela y ver a mis compañeros y profesores, son muchas las emociones, y aunque tengo un poco de miedo de la letal pandemia que azota al mundo, estoy cumpliendo con las medidas de protección, expresó a la Agencia Cubana de Noticias.

A partir de este momento lo más importante será prepararme para lograr la carrera de ingeniero en Informática, que tanto anhelo, significó.

Sonriente y con una flor azul adornando su cabellera, Carime Yisel Fernández Calaña afirmó sentirse feliz, segura, y dispuesta a darlo todo en el orden académico para lograr el título de bachiller y la carrera de Medicina, un sueño que la acompaña desde pequeña.

Las prioridades son desarrollar conocimientos en pos de obtener los mejores resultados posibles en las pruebas de ingreso a la universidad, y sobre todo cuidarme, para poder cumplir mis expectativas gozando de buena salud, sentenció.

La estudiante de 17 años de edad confesó que, en ese primer día de reencuentros y remembranzas, también sintió la nostalgia de no volver a ver a su profesora guía, víctima de la COVID-19, y en su honor juró obtener calificaciones satisfactorias.

Entre el entusiasmo por volver a las aulas y la responsabilidad que entraña ser el director del referido IPU, el máster Pablo Noguera Sánchez se mostró inquieto en la constante comprobación de la efectividad de las medidas sanitarias, la guardia docente y la disciplina escolar.

Comenzamos una etapa que define el futuro no sólo de nuestros alumnos sino de muchas familias, y para su éxito trazamos estrategias dirigidas a garantizar el cuidado y la preparación académica de los educandos, precisó.
Con horario escalonado y distribuidos en ocho grupos, lo cual favorece el distanciamiento físico y otras normas de higiene individual y colectiva, detalló que recibieron un total de 124 estudiantes, quienes previamente visualizaron teleclases desde el hogar, mientras sus profesores se mantenían al tanto de cualquier duda y también de su autopreparación.

Como Maikel y Carime, en Granma unos siete mil 232 muchachos y muchachas de los grados terminales retornaron este lunes a las actividades docentes de forma presencial en las enseñanzas preuniversitaria, técnica y profesional, pedagógica y artística.

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