Coronemos la disciplina y responsabilidad colectiva

Por estos días, en los que en muchas partes del mundo se ha decretado un receso forzado, un virus se corona con matiz de pandemia, se emiten a diario cifras escalofriantes, muy pocos países se escabullen del mal, la gente sale a los balcones a cantar para aliviar el estres, y las conversaciones suelen ser monotemáticas; la responsabilidad individual y colectiva adquiere una mayor dimensión. Y ese es un imperativo para todos, incluidos los que habitamos en la Mayor de las Antillas