El diálogo y la juventud eterna

El profe escuchó rubia y lo acusó de racismo, oyó metamorfosis y lo tergiversó todo. ¿Acaso así puede existir verdadero debate?

La amiga de al lado le dijo “no hables más, con este señor es mejor estar callado”. Sin embargo, él no pudo: “Profe, disculpe…” Sus compañeros lo apoyaron. De eso, hace más de tres años, pero el muchacho no olvida, quizás nunca lo haga.

Los jóvenes en la mira

A veces, nos parece que los intentos de otros de influir en nuestro pensamiento con intenciones marcadas, es “paranoia” de quienes suelen repetir, y no se equivocan, que los jóvenes somos los principales blancos de la subversión político- ideológica, “acciones encaminadas a desviarnos de propósitos, socavar cimientos y promover desorden, perturbación e indisciplina”.

Cuba y los jóvenes de hoy

La señora en el camión repetía “la juventud está perdida”. El hombre a su lado la apoyaba. Y otros pasajeros se sumaron con ejemplos de “lo malo” de quienes hemos vivido menos almanaques.

Mi amiga me tomó por el brazo, y me llevó hacia la parte de atrás. “Eso es lo que me molesta: Nos juzgan a todos por unos pocos”, me dijo alterada.

La originalidad

¿Como soy original? ¿Cómo escribo un comentario totalmente diferente al resto en la historia del periodismo? Uno que lo deje a usted boquiabierto, y pensando “jamás leí algo como esto”. Y si me decido por un cuento, ¿podré renovar formas y contenidos?