«Un poco de esto y aquello… Cuando quiera que termine, terminará», expresó Trump en declaraciones este miércoles vía telefónica a Axios.
Para el mandatario republicano, quien se esforzó por ganar el Premio Nobel de la Paz en 2025, «la guerra va de maravilla». «Vamos muy adelantados en el cronograma. Hemos causado más daño del que creíamos posible, incluso en el período original de seis semanas», añadió.
Según Trump, la supuesta hostilidad de Irán se extendía más allá de Israel y Estados Unidos, a los estados del Golfo de toda la región e iban tras el resto de Medio Oriente.
El presidente acusó al Gobierno de Irán de 47 años de muerte y destrucción y por ello estarían pagando. «Esto es una venganza. No se librarán tan fácilmente», enfatizó.
Aunque el mandatario republicano insiste públicamente que su operación militar en Irán ha cumplido en gran medida sus objetivos, funcionarios estadounidenses e israelíes no estarían claros de cuándo podrían cesar los combates.
De hecho, el ocupante del Despacho Oval no descarta el despliegue de tropas sobre el terreno en la República Islámica.
La víspera, Estados Unidos recibió información de inteligencia que sugerían que Irán comenzó a colocar minas en el Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del mundo para el suministro de petróleo.
Trump confirmó a la publicación que los ataques estadounidenses de ayer destruyeron 16 barcos minadores y frustraron esos planes de Teherán.
Desde el inicio de la Operación Furia Épica, el pasado 28 de febrero, Estados Unidos atacó más de cinco mil 500 objetivos dentro de Irán, incluyendo más de 60 buques.
Y aunque el presidente Trump asegura que la guerra que desató en Irán demorará días, que es una “excursión a corto plazo”, la República Islámica da señales de estar preparada para una larga contienda con Estados Unidos.
Kamal Kharazi, asesor de política exterior de la oficina del líder supremo, advirtió: «Ya no veo margen para la diplomacia. Porque Donald Trump ha estado engañando a otros e incumpliendo sus promesas, y lo hemos vivido en dos momentos de negociaciones: mientras estábamos negociando, nos atacaron», dijo.
Durante una conferencia de prensa desde el Doral, Florida, Trump calificó de «excursión a corto plazo» su guerra contra Irán mientras lidia con el alza de los precios del petróleo, la oposición de la opinión pública y las bajas militares.
«Hicimos una pequeña excursión porque sentimos que teníamos que hacerlo para deshacernos de algún mal», subrayó al apuntar que al enterarse de que los barcos iraníes destruidos eran de excelente calidad, preguntó por qué Estados Unidos no los capturaba y la explicación fue que era «más divertido hundirlos».
Irán descartó la idea de rendición incondicional que exige Trump. En respuesta a la agresión, Teherán ha lanzado ataques con misiles y drones contra Israel, además de operaciones contra intereses militares estadounidenses en países del Golfo, Jordania e Iraq.




