Así lo subrayó la Máster en Ciencias Tatiana Cedeño Escalona, especialista de primer grado en Enfermería Materno-Infantil, quien destacó el papel decisivo de las enfermeras en la orientación y el acompañamiento a las madres, especialmente en el período inmediato al parto y en el seguimiento a recién nacidos con necesidades especiales.
Cedeño Escalona explicó que, en ocasiones, pueden presentarse dificultades propias del inicio de la lactancia, así como situaciones asociadas a partos complejos o a la condición de los bebés prematuros; de ahí la importancia de una atención sistemática, el apoyo emocional y la educación sanitaria para sostener la alimentación al pecho como vía fundamental para el desarrollo saludable del niño.
La especialista insistió en que el trabajo del personal de enfermería se centra en promover una lactancia materna segura y efectiva, reforzar buenas prácticas y contribuir a mejores resultados en la atención a madres y recién nacidos.




