En cuanto al aporte al conocimiento estimuló a 14, asimilación con know how propio (solución creativa y con rigor científico) a 6, en material social a 2, similar cifra al servicio científico por impacto económico, y uno en esta última materia, pero desde el punto de vista social.
La institución informó también a la Agencia Cubana de Noticias que en el caso de la producción de alimentos, un asunto clave en las condiciones emergentes actuales, sobresalen los ensayos in vitro sobre la ciguatera, que ayudarán a identificar peces ciguatóxicos de alto riesgo en Cuba y la región del Caribe, apoyo a su monitoreo, manejo científico y el auge de sistemas de alerta temprana para mejorar la seguridad alimentaria y promover la pesca segura.
Incluyó en su relación a las tecnologías derivadas de la energía nuclear que ofrecen herramientas de avanzada para la detección y caracterización molecular de patógenos emergentes, reemergentes y transfronterizos que afectan la salud animal y representan un riesgo potencial para la humana, en particular ensayos moleculares para la detección de hemoplasmas y hemoparásitos asociados a zoonosis silentes.
La obtención e introducción de mutantes tolerantes a varios tipos de estrés abióticos y buena respuesta al empleo de bacterias fijadoras de nitrógeno para incrementar la producción de alimentos con un menor impacto ambiental, y el mejoramiento de los porta injertos cítricos en cuanto a su tolerancia a enfermedades y a estreses abióticos, como la sequía o la alcalinidad de los suelos.
También sobre la calidad del agua potable en normas de obligatorio cumplimiento, el impacto negativo de los metales pesados en las tierras y en torno al material particulado atmosférico depositado en superficies de módulos solares, que disminuye su producción de electricidad al reducir su transmisión a celdas fotovoltaicas.




