Raúl Castro: Constructor incansable

Para los seguidores políticos y los estudiosos de Raúl Modesto Castro Ruz es un paradigma de las luchas del pueblo cubano por su felicidad y bienestar, un luchador inquebrantable y humanista, condiciones que determinan la justeza y el alcance universal de su obra.

A la vez, para sus sempiternos enemigos es un peligroso y temido pensador, que ha dedicado toda su vida a la concreción del proyecto socialista cubano y al combate por la sobrevivencia de la Revolución.

Pero lo cierto es que su ideario político y social deviene resultado de un largo y enjundioso camino de búsquedas.

Desde un profundo independentismo patriótico Raúl asumió el antiimperialismo militante como esencia teórica aportada por los estudios marxista-leninistas y, a la vez, en la praxis revolucionaria.

Métodos y concepción del mundo estrechamente imbricados con la realidad histórica de nuestro país, le posibilitaron elaborar teorías, estrategias y tácticas como estadista y conducir un autóctono movimiento revolucionario, cuya perdurabilidad y trascendencia continúan causando asombro y admiración en las fuerzas políticas del mundo.

HUELLAS DE IDEAS Y PROYECTOS

Para aprehender y divulgar debidamente el legado de Raúl Castro en la actual provincia Granma, una labor historiográfica de primer orden, debe tenerse presente su destacada participación en la lucha guerrillera en la Sierra Maestra y tras el triunfo de la Revolución con una presencia de más de 40 visitas en función de trabajo.

Para conquistar todo la justicia, impulsó junto a Fidel la firma de las leyes de Reforma Agraria y de Reforma Urbana (1959) y propulsó los cimientos para la educación y la cultura a través de la Campaña de Alfabetización (1961).

Desafiar con firmeza los peligros deviene rasgo esencial de su carácter, por ello permaneció en la antigua provincia de Oriente durante los días heroicos de Girón (1961) y  cuando la crisis de los cohetes (1962), la terrible amenaza de guerra nuclear; además, durante el ciclón Flora (1963), varias asambleas y plenos del PCC y tribunas abiertas de la Revolución.

Con Fidel y el Che Guevara en los días del ciclón Flora.

El afán por la equidad le permitió impulsar la construcción de carreteras, industrias, embalses de agua, escuelas, centros de atención médica y viviendas, entre muchas más. Gracias a estas colosales obras, los viejos municipios de Bayamo, Jiguaní, Manzanillo, Campechuela y Niquero no solo transformaron el modo de vida, siempre favorable al latir popular, sino también la imagen natural y física de esos escenarios. Acompañó a Fidel en diversas actividades de conmemoración de fechas históricas: el centenario del alzamiento de La Demajagua, Manzanillo, el 10 de octubre de 1968; y el XXX aniversario del recuentro de su grupo expedicionario con el de Fidel, en Cinco Palma, 18 de diciembre de 1986, donde ambos hermanos se fundieron en otro abrazo histórico.

Estuvo presente en sucesos trascendentes como los actos centrales por la efeméride del 26 de julio de 1953, en la plaza de la Patria de Bayamo: en 1982, junto a Fidel, y en el 2019, hermanado a Miguel Díaz-Canel, el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés y Ramón Machado Ventura.

Entre los días 23 y 26 de abril de 1992 visitó Bayamo con el objetivo de analizar las dificultades relacionadas con el estancamiento de la política de cuadros, la desvinculación de los dirigentes con las masas y los incumplimientos con la entrega de viandas percápitas a la población, entre otros temas.

El trabajo debía encaminarse a la inmediata eliminación de cualquier rasgo de superficialidad que pudiera manifestarse, no podía haber conformidad con lo alcanzado, ni valorar los resultados obtenidos a través de un enfoque triunfalista.

A raíz de las medidas trazadas, la provincia procedió a realizar un grupo de movimientos de cuadros de la dirección provincial con el propósito de reforzar y actualizar las demás instancia y lograr una mayor profesionalidad y vinculación con la base.

Pero al persistir algunos de los problemas, Raúl regresó a Bayamo el 24 de junio de 1992, con un grupo de trabajo del Buró Político. Realizó llamados a lograr una mayor exigencia y buscarse problemas con los que no realizaban bien su trabajo. Precisó que el cuadro era un hombre consagrado a la Revolución y debía preocuparle todo lo que afectara su correcto desenvolvimiento.

El 3 de septiembre de 1994, el gobierno de Granma rindió cuenta del trabajo desarrollado desde 1985 a la Asamblea Nacional. Sin embargó, el esfuerzo realizado con tesón y compromiso, se sobredimensionó y algunos modestos avances económicos se falsearon.

Entonces Raúl realizó una profunda crítica a los dirigentes de la provincia por aquel informe apologético y autocomplaciente y llamó a desterrar prácticas tan lamentables. En ese sentido señaló: “Hay que volar en pedazos la mentira por insignificante que sea no solo por el poder corruptor que tiene una conducta erigida sobre la esencia degradante que la propia mentira entraña, sino porque fue sobre la base de la honestidad que se hizo la Revolución… Nadie va dudar del patriotismo de los granmenses…”

Recordó las muchas pruebas de patriotismo y abnegaciones de los granmenses: “Yo estuve allí también junto al pueblo nos emocionamos y cantamos el himno nacional en la misma plaza donde lo cantó a caballo Perucho Figueredo. ¿Quién va a negar y elogiar a nuestros maestros, a nuestro personal de servicios médicos?”

Pero debido a la situación de malestar creada en la sociedad granmense, el 18 de agosto sesionó un pleno extraordinario del Comité Provincial del Partido, presidido Raúl Castro, con el objetivo exponer el acuerdo de la Comisión del Buró Político en relación con movimientos de cuadros en la provincia Granma.

En su intervención aseguró que lo sucedido no era solo responsabilidad de los cuadros principales del Partido y el Gobierno en la provincia, sino de otros muchos, tanto presentes y como ausentes. Acerca de los errores cometidos explicó: “Cuando nos referimos a la mentira, no es a la mentira vulgar, sino a otra categoría de mentira, el vicio político de apologetizar los logros y minimizar las deficiencias, conceder más peso de que realmente tienen las dificultades de carácter objetivo y darle menos dimensión a los que poseen a los de carácter subjetivo, a los que dependen de nosotros mismos, de nuestras fallas, de nuestros errores o de nuestra incapacidad”.

Al caracterizar al pueblo de Granma, subrayó: “Es un pueblo heroico, noble, abnegado, pueblo que ha dado sobradas pruebas ante la historia, no es un pueblo de alas caídas, sino un pueblo de combate, de lucha y que no hay dificultades, ni problemas que los hombre y mujeres granmenses no sean capaces de vencer.”

Fue liberado Alfredo Enríquez Piña de su cargo como primer secretario del PCC en Granma y designado como Delegado del Buró Político el compañero José Ramón Balaguer Cabrera. De igual modo, Rafael Domínguez fue separado de sus funciones como presidente la Asamblea Provincial del Poder Popular.

El 18 de diciembre de 1996, Raúl regresó a Cinco Palma para la celebración del XL aniversario del Reencuentro con Fidel. Cuatro años después, el 24 de octubre 1999, asistió a la Asamblea del Comité Provincial del Partido en Granma.

Motivos de visitas a la provincia fueron las sucesivas tribunas abiertas de la Revolución, entre ellas, la desarrollada en Niquero 1º de abril del 2000. En las palabras centrales abordó las criminales acciones de la derecha estadounidense, asociado a la mafia de Miami, dirigida a agudizar la confrontación, incluso la militar, entre Estados Unidos y Cuba.

En una porción de su señaló: “Esta lucha de hoy no termina con la devolución de Elián. Seguiremos unidos, peleando con las poderosas armas de las ideas, hasta lograr que cese la Ley de Ajuste Cubano, que cese la Enmienda Torricelli, que cese la Ley Herms Burton, que cese el bloqueo económico a nuestro país y en su momento cese la presencia militar yanqui en la Base Naval de Guantánamo.”

Al filo de la tarde, el grito de “¡Viva Cuba Libre!” lanzado por el ministro de la FAR, selló el encuentro de donde salió fortalecida la unidad de los granmenses y los compromisos de persistir en la lucha hasta alcanzar la victoria.

Presidió el pleno del Comité Provincial del Partido, desarrollado el 10 de enero de 2001, donde se acordó la liberación del compañero Amado Hamut Moreno como primer secretario del PCC en Granma y se propuso en su lugar al miembro del CC Lázaro Fernando Expósito Canto, quien se había desempeñado últimamente como primer secretario del PCC en el municipio de Santa Clara, en la provincia de Villa Clara.

El retorno fue a Pilón el 14 de diciembre del 2001, con los objetivos de participar al día siguiente en la tribuna abierta y dejar inauguradas varias obras económicas y sociales como la presa Cilantro, la potabilizadora de agua, el plan de viandas y hortalizas de Nuevo Pilón y el sistema hidráulico de la cabecera municipal.

En la tribuna abierta, desarrollada en la plaza de la Cultura, les acompañaron los Comandantes de la Revolución Juan Almeida, Ramiro Valdés y Guillermo García y el primer secretario del Partido en Granma Lázaro Expósito Canto.

A mediados de enero del 2002, visitó varios centros de interés socioeconómico y cultural en los municipios granmenses de Bayamo y Manzanillo. Estuvo en los lugares donde serían construidas las escuelas militares “Camilo Cienfuegos”, de ambas ciudades, con capacidad para 300 estudiantes cada una.

PASIÓN Y FIRMEZA

En otros trabajos seguiremos bosquejando otras visitas de Raúl al territorio granmense, ricas en ideas y proyectos para lograr su avance socioeconómico y cultural, expuestas por un dirigente carismático y humanista.

En el 2008 asumió como Presidente de la República, cargo que sostuvo durante diez años. En ese tiempo su huella siguió creciendo en Granma, agigantando sus trasformaciones con nuevas modalidades económicas y comerciales y reafirmando el ideario político de la Revolución.

Cada máxima de Raúl Castro continúa irrumpiendo en el conocimiento popular para ser reflexionado. Es savia y fruto para el pueblo, particularmente, del granmense, para el cual ha sido siempre un constructor incansable.

FUENTES: Raúl Quintana Suárez y Bernardo Herrera Martín: Reseñas de figuras históricas (2011); y Raúl Castro Ruz: Revolución, la obra más hermosa (2021) y  Obras escogidas (2024).

La Demajagua

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