
Durante un encuentro en el Palacio de Malacañang, en esta capital, las partes destacaron la urgencia de garantizar sistemas energéticos estables ante el impacto de conflictos internacionales, especialmente en Medio Oriente, sobre el suministro global.
Marcos subrayó la necesidad de avanzar en la reducción del uso de combustibles fósiles y ampliar la adopción de tecnologías limpias, como parte de los esfuerzos para fortalecer la resiliencia energética del país.
Por su parte, Kishida reiteró el compromiso de Japón con la iniciativa de la Comunidad Asiática de Cero Emisiones, orientada a promover la descarbonización y la cooperación energética en la región.
El exmandatario japonés, que llegó aquí como enviado especial, también destacó la importancia de reforzar la resiliencia económica y energética bilateral mediante proyectos conjuntos.
Ambas naciones coincidieron en continuar impulsando acciones coordinadas que contribuyan a la estabilidad energética y al desarrollo sostenible en Asia.



