A 61 años de fundada la Enseñanza Especial en Cuba, el 4 de enero de 1961, docentes de la escuela Ernesto Guevara de la Serna, de Bayamo, dirigen sus investigaciones a reforzar la comunicación oral en estudiantes con discapacidad auditiva

Escuchar la voz de sus padres y la música, fue un goce vedado para Naili Yuliana Arias Virelles hasta los nueve años, de manera que aunque estos no tienen el glamour de los 15, marcarán un antes y un después en la vida de esta infante, todo gracias a un implante coclear, que pondera el sonido, las palabras y las oraciones, por encima del lenguaje de señas.

Naili Yuliana aprende a dar sus primeros pasos en el lenguaje, ello explica la ausencia de conjugaciones verbales, pronombres, preposiciones y oraciones con un orden sintáctico. No obstante, se apoya en sílabas y palabras para engranar oraciones cortas y comunicar:

-¿Qué te gusta de la escuela?

-Jugar niños.

-¿Qué te parece el aparatico?

– Molesta. No puedo jugar, niños.

-¿Mamá está contenta?

-Sí.

-¿Y tú?

Feliz, oír mamá.

ZONA DE SILENCIO

Por la incidencia de la audición en el desarrollo del habla y el lenguaje, en Cuba se detecta de forma precoz factores de riesgo de discapacidad auditiva mediante un programa de pesquizaje a todos los recién nacidos con equipos de otoemisiones acústicas, importados al país.

Aplican al programa de implante coclear mayormente niños con sordera bilateral profunda que no resuelven con prótesis; aquellos con más de una discapacidad y quienes contrajeron Meningoencefalitis bacteriana, por citar algunos.

Carlos Ramírez Infante, Especialista de Primer y Segundo Grado en Otorrinolaringología/ FOTO Anaisis Hidalgo Rodríguez

“En nuestro medio –apunta el doctor Carlos Ramírez Infante, Especialista de Primer y Segundo Grado en Otorrinolaringología- los mayores casos de discapacidad auditiva y que requieren implante, se deben a causas perinatales y genéticas.

Entre las causas perinatales figuran enfermedades de la madre durante el embarazo.

“Luego del nacimiento, existen otras causas como la hipoxia (falta de oxigenación), el parto pretérmino, el bajo peso al nacer y el kernícterus (tipo de daño cerebral debido a altos niveles de bilirrubina en la sangre del bebé).

“También causan daños auditivos la otitis media aguda recurrente, la meningoencefalitis bacteriana, el traumatismo craneoencefálico, la exposición prolongada a ruidos nocivos al oído, o el consumo de medicamentos que lo afecten (ototóxicos), como la gentamicina y la amikacina”, describe Ramírez Infante.

El implante consiste en un dispositivo electrónico que realiza la función del oído interno en personas con pérdidas auditivas.

“Los aditamentos internos (receptor-estimulador y electrodo) se colocan mediante una cirugía, tras una evaluación multidisciplinaria en el Centro auditivo territorial y capitalino.

“Una vez cicatrizada la herida se colocan los componentes externos (el procesador, el micrófono y la antena)”, describe el Especialista del Centro territorial de prótesis auditiva, ubicado en Bayamo.

Diseño de Anaisis

Según Prensa Latina, en el transcurso de 25 años, el Programa de implante coclear ha beneficiado a 528 niños cubanos.

“Pese a su alto costo en el mercado internacional, equivalente a 16 mil euros, en nuestro país se lleva a cabo de forma gratuita para lo cual se concibe el Hospital Pediátrico Borras-Marfán de La Habana, en una articulación que alcanza a todas las provincias del país mediante cuatro centros regionales: Camagüey, Villa Clara, La Habana y Granma”, apunta Ramírez Infante.

En este último territorio se han implantado hasta la fecha 42 pacientes, de ellos 11 adultos, cuatro adolescentes y 27 niños, de estos, siete en Enseñanza especial, 19 en Enseñanza general, y uno en la escuela de deportes.

Por municipios, 15 conciernen a Bayamo, 12 a Manzanillo, seis a Jiguaní, tres a Campechuela; Media Luna, Niquero, Yara, Guisa y Pilón, con uno respectivamente.

Gráfico. Anaisis Hidalgo Rodríguez. Fuente. Centro territorial de prótesis auditiva en Granma

EL LENGUAJE DE TODOS

Las investigaciones pedagógicas cada vez más estrechan su vínculo con la ciencia y la técnica, así lo ratifica, la tesis en opción al grado científico de Doctora en Ciencias, de la Licenciada Yamara Guerra Pacheco, trabajadora hace dos décadas en la escuela especial Ernesto Guevara de la Serna, ubicada en Bayamo.

FOTO Luis Carlos Palacios Leyva

Este centro educativo tiene una matrícula de 272 estudiantes comprendidos en diferentes discapacidades: intelectual, visual, trastorno del espectro autista y sordos o hipoacústicos.

Su estudio, enmarcado en niños en situación de discapacidad auditiva con implante coclear, persigue preparar a los docentes de contexto regular en la atención a estos educandos.

“Habilito desde el plano de la comunicación, a directivos, maestros frente al aula y especialistas de diferentes materias, como Educación física y Computación, algunos de los cuales deben atender a los niños en sus hogares y convertirse en voceros de nuestras enseñanzas al núcleo familiar”, explica Guerra Pacheco, maestra de tratamiento de habilidades comunicativas en los niños en situación de discapacidad auditiva.

“En una etapa previa al implante, se desarrollan en el niño los órganos fonoarticulatorios que incluyen el paladar, la lengua, los dientes y los labios.

“Habilitamos a docentes, algunos de  los cuales deben atender a los niños en sus hogares y convertirse en voceros de nuestras enseñanzas al núcleo familiar.

“Una vez instalado el implante, se conciben ejercicios para que el niño discrimine sonidos y los reconozca. Antes de articular; debe identificar  la palabra escuchada, y después incluirla en  oraciones cortas para comunicar.

“Los niños con implante coclear deben colocarse en las primeras mesas, y en dependencia de donde esté instalado el implante, en el lado derecho o izquierdo.

“Si el docente va a dar un tratamiento diferenciado, se sentará de frente, hablará despacio, sin romper la  cadena hablada y pronunciará correctamente las palabras.

“Los profesores de Educación física deben tener en cuenta los cuidados del implante. El alumno no debe correr ni exponerse mucho al sol”, aclara Guerra Pacheco.

El tema del implante coclear en la educación granmense,  -refiere Guerra Pacheco-, por primera vez se investiga desde la arista de la comunicación oral en el menor implantado.

La investigación doctoral aportará al docente herramientas para fortalecer en los niños en situación de discapacidad auditiva y con implante coclear, el desarrollo del lenguaje oral, la socialización  y comunicación en la comunidad normo acústica donde reside para de esta forma promover una vida independiente e inclusiva como ser social.

LUZ AL FINAL DEL TÚNEL

Los sueños son tan diversos como las personas. En un niño, pocas veces distan de adquirir un juguete, un libro, ir a un parque de diversiones…solo cuando la discapacidad toca a sus puertas, aquello de lo cual  carecen en el plano físico se convierte en lo más añorado. Naili Yuliana no era una excepción: Escuchar la voz de su madre era el mejor regalo.

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