Azucareros trabajan contra reloj

Hacer más de 17 mil toneladas de azúcar resulta el principal desafío del sector agrocañero, en la provincia de Granma, en un 2026 cargado de motivaciones.

Realizar la zafra azucarera y que esta cumpla la producción planificada, con el propósito de garantizar la canasta familiar normada, es el compromiso del que estará pendiente toda la población.

Será la Empresa agroindustrial azucarera Enidio Díaz Machado, de Campechuela, la líder en materializar ese empeño, tras la arrancada del central de Ceiba Hueca,  anunciada para el próximo 15 de enero.

Así contra reloj  avanzan las labores de la industria, en un proceso de certificación técnica, imprescindible para avalar  la calidad en las pruebas parciales, efectuadas en jornadas  precedentes.

Según los especialistas sobresalen el rigor y la calidad de las reparaciones, no obstante la prontitud  y limitados recursos con que se ejecutan estas, en condiciones complejas,  para dejar aptos todos los equipos  y áreas claves en el tiempo programado.

Informaron que la ruta crítica  está en los trabajos en el tándem y la terminación,  este fin de semana,  de la mesa alimentadora, una inversión a cargo de la Sucursal  Granma, perteneciente  a la Empresa  de servicios  técnicos industriales, que permitirá reducir el tiempo perdido en el proceso fabril, sin necesidad de utilizar los cargadores, lo que le dará  mayor eficiencia al ingenio.

El Enidio ha de moler  225 mil toneladas de caña durante 125 días, con  materia prima que aportará la propia entidad y la procedente del Roberto Ramírez, Arquímides Colina, Bartolomé Masó y Grito de Yara, además  de  hacer sostenible su norma potencial y rendimiento industrial.

Se prevé participen en la etapa 16 brigadas de macheteros, 18 combinadas, 11 alzadoras  y 51 camiones dedicados al acarreo de la gramínea.

Mientras, el desarrollo de la campaña contará con  acciones de aseguramiento político que precisa de la atención a preocupaciones y necesidades de los hombres y mujeres que librarán la contienda, desde los cañaverales, medios de transportes y la fábrica.

Al respecto, la zafra por tradición constituye un acontecimiento político y social, fuente de empleo y sustento para miles de personas.

En esta oportunidad se erige como medidor de la capacidad organizativa y un ejemplo de la voluntad colectiva de enfrentarse a situaciones adversas para lograr superior resultado a etapas anteriores.

La Demajagua

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