
El reclamo internacional por el fin del bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de Estados Unidos contra Cuba formó parte de los debates del foro anual «Left Coast Forum», que acogió la Universidad Estatal de California en Los Ángeles (Cal State LA), entre el 2 y el 4 de octubre pasados.
Entre los talleres llevados a cabo en la cita, en la cual participaron representantes de más de 30 organizaciones, destaca el dedicado a la organización para enviar ayuda prenatal y materna a la Isla, una campaña impulsada por la organización Global Health Partners.
De acuerdo con información ofrecida por Mark Friedman, miembro de la Asociación Internacional de Maquinistas (IAM) n.º 1484 y del Comité de Los Ángeles Manos fuera de Cuba (Lahoc), en ese espacio de debate trascendió la denuncia a las amenazas y ataques actuales contra los países, organizaciones y personas que se solidarizan con Cuba y brindan su ayuda al país ante la compleja situación que vive a causa de la política de asfixia de Washington.
Mike Vera, del Inland Boatman’s Union (división marítima del sindicato International Longshore and Warehouse Union – ILWU), a través de un mensaje virtual manifestó que la política exterior habitual de EE. UU. hacia Cuba podría resumirse en bloqueo, designación de la Mayor de las Antillas como Estado patrocinador del terrorismo, y con cientos de medidas coercitivas unilaterales.
Al respecto, se refirió a la intensificación exponencial de «la práctica de mantener la bota sobre el pueblo cubano y castigarlo», lo cual se ve reflejado actualmente con un férreo cerco energético.
«Grupos laborales y cívicos han aprobado resoluciones importantes condenando el bloqueo y exigiendo la eliminación de la lista SSOT, el levantamiento de las sanciones y la normalización de las relaciones», dijo.
Remarcó también que «hay que acabar con la hipocresía devolviendo la base de Guantánamo a Cuba», a la par que resaltó la ayuda solidaria enviada a la nación caribeña por parte del ILWU, la Pan-American Medical Association, Not Just Tourists, Global Health Partners y el Comité Hands-Off Cuba. «Esto debe continuar», subrayó.
Por su parte, Erika Feresten, quien encabezó una delegación de activistas de Health Care for US (Atención Médica para EE. UU.) a Cuba en 2025, contó cómo, en su viaje a la Isla junto a una delegación de Manos fuera de Cuba llevaron suministros médicos, arroz y frijoles, juguetes y material escolar. «Al llegar, fuimos recibidos con alegría y gratitud», recordó.
«Nuestro grupo fue testigo de los efectos devastadores del bloqueo estadounidense: escasez de combustible, restricciones bancarias y de acceso a bienes esenciales, cortes de electricidad y falta de medicamentos y suministros médicos, lo que dificulta tanto la atención a los pacientes como la labor del personal sanitario. La tasa de mortalidad infantil se ha triplicado en poco más de un año y las tasas de supervivencia al cáncer infantil han caído 20 puntos porcentuales. Hay escasez de medicamentos esenciales que antes se producían en Cuba, pero que ya no se fabrican porque los componentes químicos necesarios no están disponibles», explicó.
Asimismo, hizo énfasis en que durante su viaje intercambiaron con estudiantes de medicina palestinos, que gracias a programas de becas, estudian en la Isla. «Ellos comentaban que Cuba “no solo nos enseña medicina, nos enseña a ser médicos revolucionarios».
En ese sentido, Estee Chandler, representante de Jewish Voice for Peace (Voz Judía por la Paz), afirmó que «La política cubana de firme apoyo a la causa palestina hunde sus raíces en una ideología anticolonial y en la solidaridad con el Sur Global, una postura que se remonta a antes de la fundación de Israel. Cuba, pese a sus propios desafíos, sigue brindando apoyo diplomático, político y educativo a la lucha de liberación palestina», aseguró.
Bita Amani, epidemióloga que lleva a sus estudiantes de salud pública a Cuba durante tres semanas de formación intensiva en el modelo cubano de atención a la salud materna, sostuvo: «Como profesora cuyos alumnos me dicen que nunca les cuento nada bueno, les digo: “Vayamos a Cuba; vayan y vean qué significa esta idea de que la dignidad, el bienestar, la atención médica y la educación estén codificados” (…) Ha sido maravilloso poder llevar a los estudiantes allí», significó.
«La guerra económica que se le ha impuesto a Cuba es desalentadora y preocupante; es ver cómo, con el tiempo, estas políticas socavan y revierten muchos de estos avances», reafirmó.
De igual forma se refirió a cómo «el bloqueo continuo significa que nuestra gente aquí no está recibiendo lo que necesita, como los medicamentos cubanos que reducirían la necesidad de amputaciones en un 70 %, porque Cuba cuenta con esta tecnología y cualquiera que recorra barrios como el sur de la ciudad ve personas sin extremidades».



