La meteorología como vocación

En un mundo donde el pronóstico del tiempo es juzgado con severidad, donde el acierto pasa desapercibido y el error se magnifica, el meteorólogo Ezequiel Cadrelo Corría destaca no solo por su agudeza científica, sino por una cualidad más rara: la humildad consciente.

Desde una profesión que algunos tildarían de ingrata, este meteorólogo, que a diario vemos en la Cnctv Granma informando sobre el parte del tiempo, ha labrado su camino fusionando el rigor técnico con la sencillez del saber compartido.
Para Cadrelo, además, Máster en Ciencias, dos pilares deciden en este oficio: “primero, disponer de tecnología para analizar los fenómenos; segundo, vías para que la información llegue con inmediatez al pueblo, en lo cual Internet desempeña un papel primordial.”


Sobre el futuro, su mirada es dual. Reconoce las realidades de Cuba: “Desde el punto de vista tecnológico no tenemos todas las condiciones, aunque sí contamos con un capital humano preparado. Son pocas las plazas en esta carrera, una para cada provincia y cuando egresan se quedan en La Habana, por las oportunidades.”
A nivel global, visualiza una profesión transformada: “La Meteorología, a nivel mundial, la visualizo con una tecnología de avanzada, que requerirá de un personal mínimo, imprescindible, aunque muy capacitado.”


Más allá de las previsiones y los mapas del tiempo, Ezequiel es, ante todo, un hombre de trato sencillo, amante de esta ciencia  interdisciplinaria que estudia el estado del tiempo, el medio atmosférico, los fenómenos allí producidos y las leyes que lo rigen.


A la seriedad con que enfrenta la cámara le suma un buen sentido del humor y el gusto por el compartir. Se rige por un principio claro: no creerse imprescindible “ni que se las sabe todas, como decimos en buen cubano.”


Así, con talento y profesionalidad, Ezequiel Cadrelo Corría ha convertido una vocación casual en un camino firme. En la tensión constante entre los límites tecnológicos y la excelencia humana, entre el pronóstico acertado y la crítica por el fallo, él encuentra su equilibrio.

E
Su acierto y acercamiento a la audiencia está en creerse dueño del saber, sino en ser, siempre, un ferviente lector de la atmósfera y de la gente.

Anaisis Hidalgo Rodríguez

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