La iniciativa, según el perfil de Facebook de la institución, forma parte de una colaboración internacional con la Asociación Médica para Centro América (AMCA) y la organización Cubasolar Redsolar, lo que asegura respaldo técnico y científico en el proceso de implementación.
El proyecto consolida la estrategia de diversificación energética y el empleo de fuentes renovables en instalaciones científicas cubanas, en correspondencia con los programas nacionales de transición energética.
El equipo de Logística garantizó la integridad y llegada oportuna de los materiales, lo que permitió iniciar la instalación en condiciones óptimas.
La incorporación de este sistema fortalece la capacidad operativa del centro bajo un modelo de energía limpia y eficiente, con impacto directo en la sostenibilidad de sus proyectos de investigación.




