“En este año vamos a crecer en producción de petróleo con respecto al año anterior, en 2025 crecimos con respecto al 2024, y también crecimos en producción de gas natural; eso no es suficiente y no se refleja todavía en lo que quisiera el pueblo”, declaró el jefe de Exploración de Petróleo y Gas de CUPET, Osvaldo López, a la televisión nacional.
El directivo explicó además que La Habana ha preparado prospectos técnicos durante años con la meta de atraer capital internacional: “Hemos estado preparando áreas para la inversión extranjera, para que cuando cambien las condiciones y el entorno geopolítico podamos empezar a hacer negocios concretos”.
En este marco, el Gobierno cubano publicó recientemente una normativa jurídica que amplía la participación en la industria petrolera a inversionistas extranjeros y a actores privados mediante modalidades de concesión y contratación de servicios.
Termoeléctricas opera con crudo nacional bajo el cerco petrolero
Fundada en marzo de 1992, CUPET es el pilar estatal responsable de la importación, refinación y comercialización de hidrocarburos en la isla. El crudo extraído en Cuba es predominantemente pesado, de alta densidad, elevado contenido de azufre y viscosidad, características que complican su extracción, transporte y refinación.
El escenario operativo de la compañía se complicó severamente en junio pasado, cuando la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU. incluyó a CUPET en su lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN), congelando sus activos en jurisdicción estadounidense y bloqueando sus transacciones financieras.
Ante el cerco petrolero que impide la llegada de combustible importado, el Ministerio de Energía y Minas confirmó que la totalidad del parque termoeléctrico nacional está funcionando exclusivamente con este crudo pesado local, lo que somete a un alto desgaste técnico a las infraestructuras de generación eléctrica.
Agudización de la crisis tras la ofensiva de Washington
La crisis de abastecimiento energético en la isla se profundizó drásticamente a principios de año, luego de la operación militar estadounidense en Venezuela a inicios de enero de 2026, en la que fueron secuestrados el presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Tras dicho operativo, el presidente estadounidense Donald Trump anunció el corte de los envíos de hidrocarburos e instauró un «cerco energético» contra La Habana. El 20 de enero, la Casa Blanca firmó un decreto para imponer aranceles adicionales a los países que vendan petróleo a Cuba, bloqueando el suministro comercial regular.
A inicios de septiembre, el Ejecutivo cubano admitió que las gestiones para adquirir hidrocarburos en el mercado internacional no han logrado concretarse debido a las represalias de Washington, dejando la entrada de carburantes supeditada a importaciones de menor escala por parte de actores privados y a un único cargamento solidario de 100.000 toneladas de crudo donado por Rusia en lo que va del año.




