El equipo nacional, integrado por 16 estudiantes, logró tres preseas de plata y siete de bronce, resultado que lo ubicó en el sexto lugar iberoamericano y ratificó la calidad del sistema educativo cubano.
Los medallistas de plata fueron Maité Morales Carreras, de Villa Clara; Fernando José Joa Cruz, de Granma; y Diego Ernesto Camacho Arcis, de Villa Clara.
Con medallas de bronce se destacaron Daniel Alexander Dosil Alsina, de Santiago de Cuba; Daniel Alberto Seijo Águila, de Villa Clara; Zaniel García Orihuela y Ronelvys Fuentes Sánchez, de Matanzas; Daniel Mantilla Diez y Mauricio Cruz Siles, de Villa Clara; y Ernesto Alejandro Solazar Coca, de Santiago de Cuba.
La Olimpiada reunió a estudiantes de secundaria de países iberoamericanos, con pruebas de programación algorítmica que incluyeron cuatro problemas de alta complejidad: Theft on Isla Pequeña, Palindromic Drawing, Reservoirs y Generable Arrays.
Según los organizadores, cada ejercicio tuvo un valor de 100 puntos y un tiempo aproximado de cinco horas para su resolución, lo que exigió rigor técnico y preparación intensiva.
El certamen contó con la participación de delegaciones de América y Europa, y en los resultados preliminares Venezuela y China encabezaron con medallas de oro, mientras Estados Unidos, Corea del Sur y Rusia destacaron con preseas doradas y plateadas.
La Universidad Central Marta Abreu de Las Villas y la Unión de Informáticos de Cuba respaldaron la preparación del equipo nacional, en correspondencia con la estrategia de fomentar vocaciones tempranas en programación y ciencias de la computación.
La Olimpiada Iberoamericana de Informática constituye un espacio clave para la cooperación regional en ciencia y tecnología, y fortalece la formación de jóvenes talentos en el ámbito digital.




