El conjunto antillano llega herido tras las derrotas sufridas la víspera, resultados que comprimieron al máximo sus opciones no solo de discutir medallas, sino también de asegurar uno de los seis boletos a los Juegos Panamericanos de Lima 2027 y uno de los cinco cupos a la primera fase de la Copa del Mundo.
Primero cedió 4-2 frente a Canadá con su estelar lanzador Alain Román en el círculo de lanzamientos. Más tarde, cayó 4-1 ante Estados Unidos en un desenlace que aún retumba como trueno en la memoria.
Los dirigidos por Leonardo Cárdenas dominaban 1-0 en la última entrada, sostenida por el temple del serpentinero Rafael Guerra, cuando un error defensivo abrió la puerta al empate a la hora de recoger los bates y cambió la respiración del partido.
Los estadounidenses aprovecharon la fisura y descargaron el golpe definitivo: cuadrangular de Erick Ochoa con dos corredores en circulación, estocada que dejó a los cubanos tendidos sobre la arcilla del estadio José Gabriel Amin Manzur.
Tras esos marcadores, la tabla exhibe a Venezuela invicta con cuatro victorias, escoltada por Argentina y Estados Unidos (3-1). República Dominicana, Canadá y México marchan con balance de 2-2; Colombia presenta 1-3; mientras Cuba y Panamá comparten el fondo con 1-4.
Hoy, en el estadio Luis Escobar Pocaterra de Montería, no habrá espacio para cálculos tibios y el diamante será campo de resistencia y orgullo. México primero, Colombia después: dos combates en una misma jornada donde Cuba deberá convertir la urgencia en virtud y la presión en impulso, si pretende reescribir su destino en el torneo.




