El prototipo, denominado Sunswift 7, completó en menos de doce horas 240 vueltas en un circuito de pruebas de Australia.

Un automóvil impulsado por energía solar diseñado y construido por estudiantes de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW, por sus siglas en inglés) obtuvo un récord mundial Guinness como el más rápido de su tipo tras recorrer 1.000 kilómetros con una sola carga en menos de 12 horasinformó en un comunicado la institución académica australiana.

El vehículo, denominado Sunswift 7, pesa aproximadamente 500 kilogramos, el equivalente a la cuarta parte del peso de un Tesla, y cuenta con una buena eficiencia debido a su diseño aerodinámico, motores y cadena de transmisión, así como por su baja resistencia a la rodadura (resistencia que experimenta el neumático al rodar sobre una superficie).

UNSW Sydney

De acuerdo con la UNSW, el Sunswift 7 completó 240 vueltas en el Centro Australiano de Investigación Automotriz en un tiempo de 11 horas y 52 minutos, recorriendo a una velocidad promedio de 85 km/h una distancia equiparable a la existente entre las ciudades de Sídney y Melbourne.

El récord estuvo a punto de no lograrse

Durante un momento de la prueba, el auto se detuvo por completo debido a un problema con la batería. Esta situación puso al récord en riesgo, ya que las reglas indicaban que el vehículo no podía detenerse por más de 15 minutos seguidos.

Sin embargo, al equipo estudiantil tardó 14 minutos y 52 segundos en solucionar la falla y el Sunswift 7 pudo volver al circuito. Asimismo, el prototipo tuvo que hacer otras paradas para cambiar de conductor cada cierto tiempo y para reparar una llanta averiada.

UNSW Sydney

El certificado por parte del Libro Guinness de los Récords fue otorgado una vez que un grupo de expertos analizó y verificó la información con respecto al tiempo y los datos de telemetría del automóvil.

“Este equipo se centró en la máxima eficiencia para romper este récord mundial”, comentó el profesor de la UNSW Richard Hopkins, quien señaló que sus estudiantes se enfocaron “en la aerodinámica, la resistencia a la rodadura y el uso de materiales inteligentes” para la fabricación del vehículo.

También destacó que “el consumo de energía fue de solo 3,8 kWh/100 km [kilovatios/hora por cada 100 kilómetros], mientras que incluso los vehículos eléctricos más eficientes en la carretera hoy en día solo alcanzan una calificación de 15 kWh/100 km y el promedio es de alrededor de 20 kWh/100 km”.

Por último, Hopkins afirmó que pese a que el “Sunswift 7 no es un automóvil de producción del futuro”, puesto que se comprometió “la comodidad” y su “costo es prohibitivo”, se demostró que para diseñar “coches más eficientes, más sostenibles, más respetuosos con el medio ambiente, es posible” contemplar este tipo de características.

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