En ese terreno competirán los peloteritos Niquero, Manzanillo, Jiguaní y el municipio sede, que para algunos parte como favorito al haber eliminado a Bayamo, campeón defensor.
Alfredo Montero, metodólogo de la comisión provincial de béisbol que atiende la categoría, explicó que para los duelos de semifinales se realizará un sorteo: cada equipo escogerá a ciegas un número del uno al cuatro, de modo que jugarán el uno contra el dos y el tres versus el cuatro.
Los ganadores de esos encuentros discutirán el título y el derecho de representar a Granma en el torneo nacional de la categoría, evento que volverá a ser en subseries de muerte súbita, de tres partidos a ganar dos.
Montero acotó que hay muchas expectativas en el montañoso municipio por esta final y que todos los equipos tienen las mismas opciones de llevarse el título, precisamente porque los enfrenamientos iniciales serán por sorteo.
Manzanillo, que logró superar a Campechuela, otro de larga tradición, también se incluye entre los favoritos, mientras que Jiguaní y Niquero llegarán con mucho por ganar y poco por perder -acaso por ser menos mediáticos- pero la verdad la dictará cada equipo en el terreno de juego.




