El Convoy Nuestra América y Europa en su conjunto moviliza la conciencia de millones de personas que han visto las consecuencias políticas, sociales, económicas que impone el bloqueo de Estados Unidos al pueblo cubano, destacó Adler a su llegada la víspera al capitalino aeropuerto internacional José Martí.
Señaló que miles de personas se sumaron de inmediato a la idea del convoy solidario, desde comunidades indígenas hasta parlamentarios de varios países.
Ellas –dijo- representan distintas fuerzas políticas y están aquí para demostrar que el mundo está con Cuba.
Adler denunció que la administración de Donald Trump amenaza la paz de América Latina y el Caribe, pretende militarizar la región, al tiempo que presiona para interrumpir la labor solidaria que realizan los médicos cubanos, e interfiere en las democracias y economía de los países.
En momentos en que realiza una nueva reunión de la Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) el Convoy Nuestra América busca inspirar e impulsar un acuerdo multilateral a favor de la humanidad y en especial del pueblo cubano; es una respuesta regional que esperamos tener aquí en La Habana, destacó Adler.
De acuerdo con el activista estadounidense, la diversidad y la pluralidad de la presencia internacional en Cuba marcarán un nuevo movimiento internacional permanente de respaldo al pueblo cubano.
La Internacional Progresista es una organización de izquierda con más de 70 grupos miembros, entre los que se incluyen sindicatos, partidos políticos y movimientos sociales de todo el mundo, y ha convocado a esta jornada de solidaridad en momentos en los que Estados Unidos arrecia su política de asfixia económica y máxima presión contra Cuba.




