
El miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba ofreció una conferencia magistral ante los casi 800 participantes de unas 36 naciones del mundo y 150 organizaciones sindicales y activistas, y ratificó que confían en la cordura y el sentido común antes de iniciar una aventura tan riesgosa, refiriéndose a las recientes amenazas del presidente de Estados Unidos, el viernes último.
Rodríguez Parrilla denunció la impunidad con que se organizan desde territorio estadounidense, actos terroristas y violentos contra Cuba, desde donde se incita cotidianamente a la violencia, a esa obsesión la acompaña también un programa gubernamental y multimillonario en el despliegue de una guerra cognitiva contra el pueblo cubano, dirigido a desinformar, orientar, desmovilizar quebrar la identidad nacional del su espíritu patriótico, añadió.
Ofreció el Canciller profunda gratitud a todas y todos los presentes y al amplísimo movimiento internacional que representan por su persistente, simpatía y victoriosa solidaridad con el pueblo cubano, refirió que la demostración de ayer del pueblo cubano, más de quinientos mil ya habaneros y más de cinco millones en todo el país, realizaron una demostración consciente de unidad, de resistencia, de compromiso con la revolución y de disposición a defenderla.
Espera que el imperialismo estadounidense haya tomado buenas notas de la movilización del primero de mayo, dijo, se viven tiempos particularmente peligrosos para la humanidad y para el escenario internacional, se habla de la llamada paz basada en la fuerza, comentó.

Habló de la proliferación de las medidas coercitivas unilaterales, las guerras cognitivas no convencionales, ocupación de territorios, conquista de recursos naturales, y la violación del derecho internacional, la aplicación brutal de dominación y la hegemonía vuelven a colocar al mundo en una situación de crisis multidimensional, alertó el Canciller cubano.
Ante las más recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos que amenazó con ubicar al “portaaviones USS Abraham Lincoln (CVN-72) a unas cien yardas, unos noventa metros, de la costa de Cuba y los cubanos dirán muchas gracias nos rendimos”, Bruno Rodríguez expresó:
“El mar Caribe se encrespa cuando hay portaaviones. ¿Qué haremos? Con esa masa enorme de metal, se podría convertir en un buque granelero, en un buque tanquero para el comercio internacional, hoy los cubanos comentan también que podría ser una pista de baile.
“Si bien nos preparamos para cualquier eventualidad, incluso para una agresión militar directa, confiamos en la cordura y el sentido común antes de iniciar una aventura tan riesgosa, reitero, no existe justificación alguna para una agresión contra nuestro país”, reafirmó el Canciller.




