
Morales Ojeda subrayó que “cada 8 de octubre, la figura del Che se agranda en la memoria de los pueblos y en especial en Cuba”, y resaltó que su vida entregada a la causa de los desposeídos continúa iluminando las luchas por la justicia.
El dirigente recordó que el Guerrillero Heroico no fue solo combatiente, sino también internacionalista que cruzó fronteras para enfrentar la opresión, y destacó que sus ideas sobre dignidad humana, solidaridad y emancipación mantienen plena vigencia.
En su mensaje afirmó que “su sentido del deber no era una abstracción: era la decisión cotidiana de estar al lado del débil”, y que ese internacionalismo militante lo llevó a Cuba, al Congo y a Bolivia.
Morales Ojeda señaló que en tiempos de cinismo, fragmentación, y de resurgimiento del fascismo, la figura del Che convoca a la coherencia entre pensamiento y acción, y a la certeza de que otro mundo no solo es posible, sino necesario.
Concluyó que “el Che vive en cada gesto de rebeldía, en cada puño alzado, en cada corazón que se niega a aceptar la injusticia como destino”.



