En este sentido, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, instó a detener las acciones militares contra Irán y promover el diálogo, tras declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre más ataques contra ese país.
China exhorta a los actores implicados a cesar de inmediato las operaciones militares y a iniciar cuanto antes negociaciones para evitar impactos más graves en la economía mundial y la seguridad energética global, agregó.
Además, la vocera señaló que las interrupciones en la navegación en el estrecho de Ormuz tienen su origen en acciones militares ilegales de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Indicó que solo un alto el fuego y la estabilidad en la región del Golfo permitirán garantizar la seguridad de las rutas marítimas internacionales.
Añadió que todas las partes deben contribuir a reducir las tensiones y prevenir mayores afectaciones a la economía global y al suministro energético.
En paralelo, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, sostuvo hoy una conversación telefónica con su homólogo de Bahréin y presidente rotatorio del Consejo de Cooperación del Golfo, Abdullatif bin Rashid Al Zayani.
El canciller bareiní expuso la compleja situación de seguridad en la región y manifestó la disposición de su país a impulsar soluciones en el Consejo de Seguridad de la ONU para garantizar la navegación en el estrecho de Ormuz.
Wang Yi reiteró la oposición de China a la agresión y su compromiso con la paz, y recordó una iniciativa conjunta reciente con Pakistán que incluye el cese de ataques contra civiles, la protección de rutas marítimas y la restauración de la estabilidad regional.
El jefe de la diplomacia china destacó que un alto el fuego es una demanda común de la comunidad internacional y afirmó que el Consejo de Seguridad debe contribuir a la distensión, sin respaldar acciones militares ilegales ni agravar la situación.
China expresó su disposición a coordinar con Bahréin esfuerzos para frenar el conflicto, restaurar la paz y proteger los intereses legítimos de los países del Sur Global, en particular de las naciones pequeñas y medianas.




