Foto: Radio Bayamo.

La hidalguía y arrojo de Fidel Castro y sus compañeros constituyó inspiración para los jóvenes granmenses que se dieron cita en el monumento Portada de la Libertad en Las Coloradas para evocar el Desembarco de Yate Granma, hecho protagonizado por  el líder histórico de la Revolución Cubana el 2 de diciembre de 1956.

En este amanecer de homenaje, los niquereños se dieron cita para celebrar el aniversario 66 del desembarco de los expedicionarios, en acto político cultural en el sitio de tributo permanente a los 82 hombres, que cambiaron los destinos de Cuba.

Acompañó a la representación del pueblo granmense el Comandante de la Revolución Guillermo García Frías. En la presidencia estuvieron además la Primera Secretaria del Partido en Granma, Yanaisi Capó Nápoles, el Gobernador provincial, Francisco Escribano Cruz; Reynaldo Fernández Rivero, Primer Secretario de la UJC en la provincia; Luis Verdecia Ovalle, Primer Secretario del Comité Municipal del Partido en Niquero y Fernando López Peña, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular y otros dirigentes del Partido, el Poder Popular, la Unión de Jóvenes Comunistas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Ministerio del Interior, la Asociación de Combatientes, y las Organizaciones de Masa de la

Foto: Radio Bayamo.

El acto de homenaje por los 66 años de la epopeya del Granma devino en tributo a los combatientes de las FAR que hoy cumplen su aniversario 66.

El acto político-cultural fue el momento para entregar el carné que los acredita como militantes de la Unión de Jóvenes Comunistas. (AMPLIAREMOS ESTA INFORMACIÓN)

El Yate fue una embarcación adquirida por la Generación de Centenario quien tenía como figura representativa a Fidel Castro y que pasarían a conformar el Movimiento 26 de Julio.

El yate fue comprado de una empresa estadounidense y fue usado para el traslado de 82 expedicionarios de dicho movimiento a las costas cubanas para iniciar la lucha revolucionaria contra la dictadura de Fulgencio Batista, entre los jóvenes que viajarían a la isla en dicho yate se encontraban Fidel Castro, Ernesto Che Guevara, Raúl Castro, Camilo Cienfuegos y Juan Almeida, entre otros.

Fidel Castro: “Si salgo, llego; si llego, entro; si entro, triunfo”

Una de las fechas más heroicas que tiene la Revolución Cubana es la del 2 de diciembre de 1956, cuando se produce el desembarco del yate Granma, marcando un inicio en lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista y un camino hacia el triunfo de la Revolución Cubana.A 66 años de esa hazaña el Sitio Fidel Soldado de las Ideas y Cubadebate recuerdan el hecho a través de las memorias descritas por el Comandante en sus discursos.

¿Cómo fue la travesía del yate “Granma” desde México hacia Cuba?

El yate Granma, cuando cruzó desde Tuxpan hasta la zona del golfo de Guacanayabo, en siete días, navegando un promedio de ocho millas —ahora me dicen que arreglaron los motores y está corriendo el Granma 16 millas—, pero en aquel tiempo nosotros, por toda artillería, disponíamos de un fusil antitanque, con cinco balas. Esa era nuestra artillería; no tenía peine aquel fusil antitanque; podía disparar porque se les podían poner una a una las balas, y toda nuestra esperanza estaba en defendernos con aquel fusil antitanque si nos encontrábamos algún guardacostas, alguna fragata, y también con los fusiles de infantería.

El yate Granma, les voy a contar que a las 24 horas más o menos de haber zarpado, es decir, al día siguiente de haber zarpado —nosotros zarpamos en horas de la madrugada—, y aproximadamente en horas del mediodía, cuando estábamos a unas 100 millas de la costa más cercana, comenzó a hacer agua; y comenzó a hacer agua de una manera que, realmente, a nosotros, que no éramos muy marinos y no entendíamos mucho de esas cosas, nos parecía peligroso. Y es lo cierto que el agua ya llegaba al piso, y entonces las bombas no funcionaban; y con cubos, rápidamente, organizando una cadena, comenzamos a sacar agua del Granma.Y nosotros nos decíamos:

¿Qué hacer en estas circunstancias?

Entonces, nos estuvimos como una hora contemplando la lucha contra el agua, para ver si era más la que salía con nuestros cubos y nuestras cadenas, o la que entraba, antes de tomar una decisión. Y, realmente, al cabo de una hora, se comenzó a ver que había disminuido algo así como una pulgada, muy difícil de percibir por el movimiento de las olas, pero que se vio que estábamos ganando la lucha contra aquel peligro que se nos había presentado.

Comparte si te ha gustado